Los vinos de Toro impregnan el Centro de Innovación Gastronómica 'Casa de la Tierra'

Las instalaciones han acogido dos catas de vinos de Toro, una para los profesionales de la hostelería y otra para todo el público interesado.

El Centro de Innovación Gastronómica ha acogido en sus instalaciones de la plaza de los Sexmeros dos catas de vino de la denominación de origen Toro, en colaboración con Comercial Aromas, a cargo de la enóloga Rosa María Zarza. La primera fue para profesionales de la hostelería y la segunda abierta para el público interesado. Todas ellas han confluido alrededor de la mesa de catas interactiva situada en la segunda planta del CIG, donde se ha hecho una presentación totalmente innovadora y diferente.

 

Con una gran afluencia de público en ambas sesiones, se han podido degustar vinos “con personalidades diferentes”, según las palabras de Zarza, pertenecientes a las Bodegas Pago de Cubas. Asterisco crianza es “un seis meses en barrica, afrutado y fácil de beber… es un vino para tapeo o para empezar una comida”, mientras que Incrédulo reserva “es un vino más serio, más elegante, con 14 meses en barrica, lo que le hace ser un más estructurado”.

 

Los vinos de Pagos de Cubas tienen ciertas diferencias respecto a otros provenientes de la misma denominación de origen porque provienen de “viñedos viejos, de 1.800, que están en una altitud más elevada que en el resto de zonas de la denominación de origen” estas características junto al “terreno arenoso con canto rodado y el clima hacen que los vinos sean más elegantes”, sin perder una seña de identidad como es “la “Tinta de Toro”, pero “sí domándola”.

 

Los vinos de Toro y el CIG, una gran unión

 

Rosa María Zarza, en declaraciones para la agencia PYME.info, ha explicado las características principales de unos caldos producidos al sureste de la provincia de Zamora y suroeste de la provincia de Valladolid que se diferencian del resto por “su color y tanicidad” aunque ahora se está apostando por “domar esa tanicidad” por medio de diferentes medios como son “la época de vendimia, nuevas técnicas de viticultura o las barricas en las que quedan alojados los vinos”.

 

Presentan una “personalidad distinta a un Rioja, a un Ribera o a un Valdepeñas” porque “hay mucho viñedo dentro de la denominación de origen que tiene pie franco, es decir, la viña no está injertada en el terreno” lo que hace que sean unos vinos “con un grado alcohólico elevado”, aunque en los últimos años se busque “la elaboración de un vino que sea diferente y más suave”.

 

Finalmente, Zarza, ha destacado el valor añadido que centros como el CIG pueden aportar a las promociones empresariales, en este caso para las bodegas, pudiendo acercar tanto al profesional hostelero como al consumidor final, el producto de una manera diferente e innovadora.