Los turnos de noche, vinculados a un mayor riesgo de cáncer de ovario

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MADRID, 14 (EUROPA PRESS)

Trabajar en turnos de noche podría aumentar el riesgo de desarrollar cáncer de ovario, según concluye una investigación publicada en 'Occupational and Environmental Medicine'. Los autores sugieren que el riesgo puede ser menor en los trabajos nocturnos ("búhos"), que en los de mañana ("alondras").

Los autores basan sus conclusiones en un análisis de 1.101 las mujeres con el tipo más común de cáncer de ovario avanzado (epitelial), 389 con enfermedad limítrofe y un grupo de comparación de 1.832 mujeres sin cáncer de ovario. A las mujeres, que tenían entre 35 y 74 años, se les preguntó sobre las horas trabajadas, incluyendo si habían trabajado alguna vez en turnos de noche.

La Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer (IARC) ha clasificado el trabajo por turnos que altera el reloj biológico (ritmo circadiano) como un agente que causa cáncer y otras investigaciones han sugerido que el trabajo por turnos puede estar asociado con un mayor riesgo de cáncer de mama.

Entre las mujeres con cáncer invasivo, alrededor de una de cada cuatro (el 26,6 por ciento, un total de 293) había trabajado por las noches, en comparación con una de cada tres (32,4 por ciento, 126) de los pacientes con la enfermedad en la frontera y alrededor de una de cada cinco (22,5 por ciento, 412) del grupo de comparación. El uso de la píldora era menor entre las mujeres con cáncer de ovario, que también tienden a tener menos hijos que los que no poseen la enfermedad.

Los trabajos en turnos nocturnos se asociaron con un riesgo un 24 por ciento mayor de cáncer avanzado y un 49 por ciento más de riesgo de la enfermedad en etapa temprana en comparación con los que han trabajado las horas normales de oficina. Una mayor proporción (27 por ciento) de las mujeres que se describen como "búhos" había trabajado turnos de noche que las de mujeres (20 por ciento) que eran "alondras".

Los riesgos de cáncer de ovario avanzado o bien fueron ligeramente más altos (29 por ciento) entre "alondras" que entre los "búhos" (14 por ciento), aunque esta diferencia no fue estadísticamente significativa. Sólo las mujeres mayores de 50 años fueron significativamente más propensas a tener cáncer de ovario si trabajaron por las noches.

Los autores dicen que sus hallazgos son consistentes y de una magnitud similar a la que se encuentra en el cáncer de mama, pero señalan que no encontraron ningún riesgo acumulativo de cáncer de ovario más tiempo en una mujer que había trabajado en turno de noche.

Una posible explicación podría estar relacionada con la melatonina, una potente hormona que normalmente se produce en la noche, pero suprimida por la luz ambiental y que regula las hormonas reproductivas, particularmente de estrógeno. La melatonina también neutraliza los radicales libres y estimula la producción de otros antioxidantes en el cuerpo.