Los sacerdotes abulenses renuevan su ministerio en la Misa Crismal

Mañana miércoles, a las 12 horas, el Obispo de Ávila, Monseñor Jesús García Burillo, preside en la Catedral la Santa Misa Crismal, acompañado por buena parte del clero diocesano. Esta Misa, que el Obispo celebra con su presbiterio, y dentro de la cual consagra el Santo Crisma y bendice los demás óleos, es una manifestación de comunión de los sacerdotes con el propio Obispo.

Se trata de conmemorar el día en que Cristo confió su sacerdocio a los Apóstoles. De hecho, una parte central de la celebración es la renovación de las promesas sacerdotales por parte de los presbíteros que allí se encuentran. Para esta Misa, se reúnen y concelebran en ella los sacerdotes, puesto que en la confección del Crisma son testigos y cooperadores del Obispo, de cuya sagrada función participan, para la construcción del pueblo de Dios, su santificación y su conducción: así se manifiesta claramente la unidad del sacerdocio y del sacrificio de Cristo, que se perpetúa en la Iglesia.

 


Con el Santo Crisma consagrado por el Obispo, se ungen los recién bautizados, y los confirmados son sellados. Se ungen asimismo las manos de los sacerdotes, la cabeza de los obispos y la iglesia y los altares en su dedicación. Por su parte, con el Óleo de los Catecúmenos, éstos se preparan y disponen al Bautismo. Por último, con el Óleo de los enfermos, éstos reciben alivio en su debilidad.