Los republicanos dan casi por hecho el acuerdo para impedir el "abismo fiscal"

Repúblicanos y demócratas parecen más cerca de llegar a un acuerdo y evitar así el temido 'abismo fiscal' en EEUU. De no ser así, el Gobierno se vería obligado a aplicar, automáticamente, subidas de impuestos y recortes del gasto público valorados en 600.000 millones de dólares, lo cual podría conducir a una nueva recesión.

WASHINGTON D.C., 30 Dic. (Reuters/EP) -

 

El senador republicano por Carolina del Sur, Lindsey Graham, considera que las posibilidades de alcanzar un acuerdo en el Congreso para impedir el 'abismo fiscal' son "extraordinariamente buenas" y concedió a Obama la "victoria" en la negociación, según declaraciones a la cadena estadounidense Fox News.

 

"Creo que no hay nadie que quiera precipitarse en el 'abismo fiscal' si es posible evitarlo", explicó el senador a escasas horas de que el Congreso estadounidense inicie a partir de las 13.00 horas (19.00 hora peninsular española) una sesión crucial donde se votarán medidas para contrarrestar la subida automática de impuestos y el recorte de gasto para este año.

 

Graham ha indicado que los republicanos aceptarán ciertos incrementos de impuestos para los más ricos. "Este acuerdo no afectará a la situación de la deuda, será una victoria política para Obama. Me quito el sombrero. Ha ganado", reconoció el senador Graham.

 

En ese sentido, ha emplazado ha sus compañeros republicanos a ceder ahroa y presentar batalla más adelante, cuando haya que votar en el Congreso sobre la subida del techo de gasto público a la que aspira Obama. "Espero que tengamos el valor de nuestras convicciones cuando llegue el momento de elevar el techo de gasto para combatir por lo que creemos nosotros como republicanos", ha añadido.

 

Menos optimista se ha mostrado el senador demócrata Richard Durbin, que considera que ambos partidos están aún separados por un "abismo". Sin embargo, ha afirmado que cuando el Congreso se enfrenta a una fecha límite "todo es posible".

 

Demócratas y republicanos deben negociar la renovación de las desgravaciones adoptadas durante la presidencia de George W. Bush. Los demócratas apoyan las desgravaciones pero a condición de que se suban los impuestos a los norteamericanos que ingresen al menos 250.000 dólares al año.

 

De no llegarse a un acuerdo antes del 31 de diciembre, el Gobierno se vería obligado a aplicar, automáticamente, subidas de impuestos y recortes del gasto público valorados en 600.000 millones de dólares, lo cual podría conducir a una nueva recesión, según las estimaciones de los expertos.