Los regantes salen a la calle contra el 'tarifazo' eléctrico

Quieren exigir con carácter inmediato la puesta en marcha de un paquete de medidas destinadas a reducir el coste energético para el regadío.

Agricultores regantes de toda España se manifestarán simultáneamente en las diferentes comunidades autónomas el próximo 26 de febrero ante sus respectivas delegaciones de Gobierno - coincidiendo con el inicio de la campaña de riego - en protesta por la subida indiscriminada de las tarifas eléctricas y para exigir con carácter inmediato la puesta en marcha de un paquete de medidas destinadas a reducir el coste energético para el regadío.

 

En la actualidad, los costes eléctricos representan ya más del 40% de los costes totales del agua de riego.

 

Ésta es la conclusión unánime a la que ha llegado la Junta Directiva de la Federación Nacional de Regantes (Fenacore) si para entonces no se aportan soluciones desde el Ministerio de Industria y se considera agotado el proceso negociador abierto hace meses con la Administración al más alto nivel para alcanzar un escenario tarifario justo y más competitivo acorde a su condición de grandes consumidores y régimen de uso estacional.

 

De hecho, los regantes son los segundos demandantes nacionales de energía, sólo por detrás del ente de infraestructuras ferroviarias ADIF.

 

Desde que se suprimieran las tarifas especiales en el año 2008, la factura eléctrica se ha encarecido con la excusa del déficit de tarifa en una media del 70%, con un incremento de los costes fijos (regulados) superior al 1.000% en muchas zonas regables, que ha de pagarse todo el año cuando se trata de un servicio que muchos regantes sólo utilizan la mitad del año coincidiendo con la época de riego que se extiende de abril a octubre.

 

Los regantes insisten en que las últimas decisiones administrativas, como la reforma energética aprobada el pasado julio, son consecuencia de una anterior política energética errónea, basada en la ideología más que en la realidad, que ha conducido a un déficit de tarifa acumulado superior a los 26.000 millones de euros; y cuyas consecuencias las están pagando aquellas actividades que, como el regadío, tienen consumos de temporada, cuando lo justo sería que parte de los impuestos (primas, subvenciones, etc.), se cargaran contra los Presupuestos Generales para que se asumieran entre todos, como ya sucede con los consumos insulares.

 

Además, recuerdan que la situación del regadío es especialmente comprometida ya que el proceso de modernización de más de un millón de hectáreas acometido a principios de la pasada década supuso la sustitución de los sistemas de gravedad –de consumo eléctrico despreciable- por sistemas de presión, caracterizados por su mayor ahorro de agua pero también mayor coste energético.

 

MEDIDAS CONTRA EL 'TARIFAZO' ELÉCTRICO

 

En este contexto y con el lema “El regadío agoniza. No al tarifazo eléctrico”, los regantes se manifestarán a finales del mes próximo para hacer llegar una vez más a la Administración una tabla reivindicativa de medidas, entre las que destaca la aplicación de un IVA reducido al suministro eléctrico para regadíos, tomando como antecedente inmediato el caso de Italia, donde los regantes del país alpino pagan un IVA menor por la energía gracias a las gestiones directas realizadas por el Gobierno italiano con la Unión Europea.

 

Además, solicitan pagar únicamente por la potencia real registrada y no por la teórica contratada para evitar el coste de un servicio que no utilizan fuera de la época de riego (de abril a octubre) y que sólo tras la reforma energética del pasado mes de agosto se ha incrementado del orden de un 115%.

 

Otras alternativas para conseguir aminorar los costes eléctricos pasan por despenalizar el uso de las tarifas de temporada o bien, poder firmar más de un contrato por año: uno anual con una mínima potencia para el suministro básico del mantenimiento de los equipos y otro de temporada para los meses de máximo consumo (campaña de riego).

 

Por último, otra medida es facilitar que el regadío pueda producir energía distribuida y generar electricidad en su zona regable para autoconsumo, conocida como balance neto, que ya se utiliza en otros países de Europa, Asia y América y permite además inyectar a la red nacional la producción que no se necesite.

 

Ésta no es la primera vez que el regadío español se moviliza. La ausencia de una respuesta por parte del Ejecutivo llevó a Fenacore a organizar en noviembre de 2009, junto a otras organizaciones agrarias, una multitudinaria manifestación en Madrid donde más de 40.000 agricultores procedentes de todo el país pedían al entonces ministro de Industria, Miguel Sebastián, la puesta en marcha de estas medidas.