Los premios del empresariado abulense, nueva prueba de fuego para la relación Terciado/Rosell

Jesús Terciado, presidente de Cepyme, y Joan Rosell, presidente de CEOE.

El presidente de Cepyme ha invitado a Juan Rosell a la entrega de los premios de la patronal abulense, pero Rosell ha evitado por dos veces hacerse la foto con Terciado tras el escándalo de sus cobros en Cepyme.

La relación entre el presidente de CEOE, Juan Rosell, y el vicepresidente de la patronal español y presidente de Cepyme, Jesús Terciado, se somete hoy a una nueva prueba en la que Rosell tendrá que confirmar si respalda al abulense o no. Algo que ha evitado hacer desde que se conociera el último escándalo de Terciado, los cobros irregulares como presidente de Cepyme: 313.000 euros que facturó a la patronal de las pymes a través de dos de sus empresas y un contrato de alta dirección de 154.000 euros/año cuando los estatutos no establecen sueldo para el presidente por su ejercicio.

 

El escenario será el acto de entrega de los premios de CONFAE, la patronal de Ávila de la que Terciado también es presidente, y a la que está prevista la asistencia de Rosell. Claro, que la convocatoria oficial es del día 27 de mayo y por entonces no había salido a la luz ninguna de las dudosas prácticas que Terciado para cobrar emolumentos de Cepyme. Tras desvelar La Sexta que cobraba a través de dos de sus empresas por sus servicios como presidente y confirmar TRIBUNA que desde 2012 tiene un contrato de alta dirección, la relación entre Rosell y Terciado no atraviesa por sus mejores momentos. De hecho, el presidente de los empresarios ha evitado 'hacerse la foto' ni literal ni figuradamente con Terciado.

 

Y ocasiones ha tenido, porque en este tiempo ha tenido que salir a la palestra para explicar qué le parecía que Terciado cobrara por ser presidente, y lo hiciera con una fórmula de dudoa legalidad. Lo hizo el día después de saltar el escándalo y se posicionó de manera clara: pidió más transparencia y que el que quisiera cobrar por ser presidente, que lo dijera ante los órganos. Justo lo que no había hecho Terciado, que había ocultado sus cobros (lo llegó a negar ante un juez) y que ahora dice que someterá la cuestión del sueldo a la decisión de Cepyme, cuando lleva cobrando cuatro años.

 

Rosell ha tenido una segunda ocasión para respaldar a Terciado, y de nuevo evitó hacerlo. Fue la semana pasada con motivo de la reelección del abulense. Lo habitual es que el presidente de CEOE acuda a la proclamación, más en este caso, cuando Terciado es vicepresidente de la patronal que preside Rosell. Sin embargo, Rosell se excusó y terminó por no acudir a una proclamación en la que no hubo representación alguna de CEOE.

 

Este lunes, en Ávila, habrá que ver si Rosell finalmente da su bendición a Terciado o si, por contra, evita hacerse la foto con el abulense en un acto protocolario en el que, previsiblemente, se cuenta con él para entregar alguno de los premios anuales del empresariado abulense.