Los precios mundiales de los alimentos descendieron un 14,5% respecto al año pasado

La FAO, el organismo de la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, ha registrado un descenso del 14,5% en el índice de precios de los alimentos a nivel mundial respecto al año 2015 en el mismo periodo.

En dicho descenso de precios se refleja la caída actual de los cereales, que en el caso de España suman varias semanas de caída en las diferentes lonjas agropecuarias. La bajada del trigo se atribuye a la escasa actividad comercial y a las expectativas sobre la abundancia constante de suministro para la exportación durante el resto de la campaña comercial. Respecto al maíz, los precios de enero descendieron ligeramente, sostenidos por las grandes compras de varios países. Esta situación está mermando la rentabilidad de los agricultores, quienes deben enfrentarse a precios altos en fertilizantes e insumos, pero recibiendo cada vez menos por sus productos cerealistas.


El precio de la leche en febrero cayó el 2,1% respecto al mes de enero, debido sobre todo a la débil demanda de las importaciones, sobre todo de China, y a la demostrada disponibilidad de suministro para la exportación. Muchos importadores limitaron sus compras destinadas a reponer existencias ya que consideraban que el mercado estaba bien abastecido para sus necesidades más inmediatas.


Además, la venta de leche descremada procedente de la intervención pública en la Unión Europea, tampoco ha ayudado a mejorar el precio de la leche. Estos problemas se extienden hasta los ganaderos, quienes, tras la eliminación de las cuotas lácteas, sufren el dominio de la industria láctea, obligándoles a aceptar precios cada vez más bajos por la leche que producen.


También descendieron los precios del azúcar en un 6,2% movido por unas previsiones de buena cosecha en Brasil, el mayor productor y exportador azucarero del mundo que elabora a partir de la caña de azúcar.


El punto positivo viene dado por el repunte de la carne de vacuno, que se apoya en la limitación de la oferta tanto en Australia como en Estados Unidos. También mejoran las cotizaciones de los aceites vegetales. Mientras tanto, la carne de cerdo se mantiene gracias a la política de intervención de canales mediante almacenamiento privado en la Unión Europea.