Los hogares castellanos y leoneses podrían reducir el 29,1% su factura energética

La adopción de medidas de ahorro y eficiencia recortaría el gasto energético de las familias castellanas y leonesas en 302 millones de euros al año y evitaría la emisión a la atmósfera de más 700.000 toneladas de CO2.

La Fundación Gas Natural Fenosa publicó este martes los resultados de la décima edición del Índice de Eficiencia Energética, que constata que los hogares castellanos y leoneses pueden ahorrar de media 284 euros anuales, el 29,1% de su factura de gas y electricidad, con cambios en sus usos y costumbres y con la mejora del equipamiento.

 

En total, el potencial de ahorro de las familias suma 302 millones de euros al año. La energía susceptible de ser ahorrada en los hogares de Castilla y León, casi 3.300 GWh, es igual a 117 años de consumo en alumbrado público de la ciudad de Valladolid.

 

Un uso más eficiente de la energía evitaría, además, la emisión a la atmósfera de más de 700.000 toneladas de dióxido de carbono (CO2). El Índice refleja que el mayor potencial de ahorro energético del hogar está en los electrodomésticos (44,4%), la iluminación (32,8%) y la calefacción (24,7%).

 

Los porcentajes son inferiores en los otros ámbitos estudiados, aire acondicionado (16,3%) y agua caliente sanitaria (12,5%). El Índice de Eficiencia marcó en 2016 en Castilla-La Mancha una puntuación de 6,37, cifra superior a la registrada en 2013 (6,31).

 

Los hogares castellanos y leoneses siguen siendo ligeramente menos eficientes que la media de los hogares españoles, aunque su índice global se sitúa ya sólo a dos centésimas del índice nacional.

 

Descenso de la nota energética de las familias en el Índice nacional

 

El estudio analiza el equipamiento del hogar, el control energético que realizan los usuarios, el mantenimiento y la cultura de eficiencia de los hogares, y con estos cuatro indicadores establece un Índice Global de Eficiencia.

 

En esta edición, el Índice a nivel nacional retrocede hasta los 6,39 puntos sobre 10, por debajo de los 6,45 puntos registrados en la última edición del estudio (2013). La menor nota del Índice refleja un descenso en hábitos eficientes que parecían ya consolidados en ediciones anteriores. Pese al descenso, el Índice aún está por encima del 6,11 que se registró en el primer estudio, realizado en 2004.