Los hijos 'críticos' de Álvarez piden el cese de su hermana al frente de Eulen tras la muerte de su padre

La presidenta del Grupo Eulen, María José Álvarez

Los cinco hijos 'críticos' del presidente y fundador de Eulen, David Álvarez, solicitarán el cese de su hermana María José Alvarez como administradora solidaria del grupo en la junta de accionistas que se celebrará este martes, 3 de mayo, con carácter extraordinario.

Será la primera asamblea tras la muerte del patriarca el pasado mes de noviembre a los 88 años de edad con su hija María José como presidenta de la compañía.


La junta ha sido solicitada por El Enebro, la sociedad patrimonial de la familia Alvarez perteneciente a los hijos 'díscolos' del empresario, cinco de los siete que tenía -Marta, Elvira, Juan Carlos, Emilio y Pablo-.

De esta forma, en la junta se abordará, además del cese de su hermana María José, el nombramiento de los nuevos consejeros que formarán parte del consejo de administración.

Así, los cinco hermanos apartados en su día por su padre de Eulen reclaman su participación en las gestión de dicha compañía, de la que poseen "legítimamente" un 42% de su capital, entre la participación que tiene el Enebro y de forma individual cada hermano.

Los hijos 'críticos' de Alvarez reclamarán en la junta que Eulen acabe con la figura del administrador único, creada, en su opinión, para bloquear su participación en la gestión de dicha compañía, y recupere los órganos de gestión profesional que rigen cualquier gran empresa, es decir un consejo de administración profesional, que respete su participación en esa empresa y en el que puedan integrarse gestores independientes y profesionales.

RECLAMAN ORGANOS DE GESTION "PROFESIONALES"

En este sentido, los cinco hermanos, preocupados por el buen funcionamiento y la buena gestión de Eulen, han resaltado que no se trata de reabrir ningún conflicto familiar ni personal con su hermana, sino simplemente reclamar "organos de gestión profesionales que velen por el buen funcionamiento, la rentabilidad y el futuro de esa compañía y todos sus empleados".

El Enebro cuenta, entre sus activos más importantes, con las bodegas del Grupo Vega Sicilia. Precisamente, las discrepancias con los cinco hijos 'rebeldes' sobre la gestión de Eulen y Vega Sicilia ha sido uno de las causas de la guerra interna en la que ha estado inmersa la familia durante los últimos años, con una batalla judicial que se inició en 2010 y que parece no haber finalizado tras la muerte del empresario.

A principios de 2013, el empresario, casado en terceras nupcias, constituyó junto a su hija María José una sociedad, Daval, para controlar el 60% del grupo Eulen y frenar los planes de sus cinco hijos 'rebeldes' de hacerse en el futuro con el control de Eulen.

EXIGENCIA DE RESPONSABILIDADES.

En el orden del día figura además la exigencia de responsabilidades por las actuaciones del órgano de administración y los contratos celebrados en 2015 y 2016 por Eulen con el accionista Daval Control, sin la previa obtención del dispensa de la junta de accionistas.

Además, los cinco hermanos piden responsabilidades por las actuaciones del órgano de administración relacionadas con la adquisición de acciones propias por Eulen a uno de los administradores solidarios (autocartera) o personas vinculadas sin respetar el principio de igualdad entre accionistas, sin el respaldo de la junta de accionistas.

Otro punto del orden del día es el relativo a las retribuciones de los administradores de Eulen durante los ejercicios 2015 y 2016 en distintas compañías integrantes del grupo y la posible vulneración del deber de lealtad.

Además del apoyo de su hija María José, el presidente de Eulen ha contado en los últimos años con el respaldo de su hijo Jesús David, al tiempo que los hijos 'rebeldes' no han dejado de buscar una solución al conflicto familiar, con varios acercamientos a su padre, que fueron infructuosos.