Los funcionarios de las oficinas de empleo sufrieron 326 agresiones en 2015

Las agresiones a empleados de las oficinas públicas de empleo aumentaron un 56% en 2015, hasta sumar 326 casos, frente a los 208 de 2014.

El sindicato ha destacado que las oficinas de empleo son "uno de los puntos calientes" de los ataques contra empleados públicos y las únicas que disponen de un protocolo para contabilizar este tipo de situaciones.

 

En total, a lo largo de 2015, se registraron medio millar de agresiones y situaciones violentas contra empleados de las oficinas de la Administración General del Estado de atención presencial al público. Esto supone que en 2015 al menos se produjo un caso diario de amenazas y agresiones físicas contra los funcionarios de estas oficinas.

 

Este medio millar de agresiones es el resultado de sumar los 326 casos registrados en las oficinas de empleo a los producidos en la Seguridad Social, Inspección de Trabajo, encuestas presenciales del INE y exámenes de tráfico, entre otros.

 

Según un informe del SEPE citado por CSIF, el 76,6% de los trabajadores de sus oficinas han sufrido insultos, amenazas y gritos; el 2,8% ha padecido agresiones físicas (golpes en la mesa, tirar objetos); el 0,3% ha sido golpeado, y el 3,7% ha sufrido agresiones verbales y físicas.

 

LA MAYORÍA, A MUJERES

 

La mayor parte de las agresiones, dos de cada tres, se han producido contra mujeres. En uno de cada cuatro casos intervino la empresa de seguridad de la oficina; en un 10,5% las fuerzas de orden público, y en el 18,8% lo hicieron tanto la empresa de seguridad como los cuerpos y fuerzas de seguridad.

 

Según CSIF, tres cada diez oficinas carecen de personal de vigilancia, en algunos casos pese a considerarse que se trata de oficinas críticas por la falta de espacio y privacidad.

 

Como consecuencia de estas agresiones, CSIF denuncia que algunos empleados padecen ansiedad, nerviosismo, angustia, problemas de tensión, miedo a represalias e indefensión.