Los brotes de brucelosis bovina en Becedas supondrán importantes pérdidas para los ganaderos

La Alianza UPA-COAG de Ávila lamenta que el término municipal haya quedado `aislado´ para comercializar ganado, "y esto pueda suponer la ruina para los productores a pesar del enorme esfuerzo realizado por los ganaderos durante más de 20 años de campañas de saneamiento".

La Alianza UPA-COAG de Ávila muestra su preocupación por la situación en la que quedan los ganaderos de la localidad de Becedas por los positivos a la brucelosis bovina que han salido en sus explotaciones, y que supone su ruina a pesar del enorme esfuerzo realizado durante más de 20 años con las campañas de saneamiento.

 

La aparición de positivos les supone a los ganaderos no poder movilizar a los animales, no poderlos vender para vida, y por lo tanto verse obligados a sacar las reses con el único destino a cebaderos no calificados.

 

Se da la circunstancia de que esta organización lleva desde hace años alertando de las consecuencias de la alta positividad de brucelosis en este municipio, y demandado responsabilidad al Ayuntamiento para que pusiera todos los medios para controlarlo "puesto que de lo contrario podía derivar en consecuencias graves, tal y como ha ocurrido finalmente para los intereses de los ganaderos".


Lamentablemente la alta incidencia en brucelosis, que podría deberse a la ausencia de la puesta en marcha de los códigos de pastos y que por lo tanto a nivel municipal no se hubiera informado y separado el ganado como debería haberse hecho, ha dado al traste con los intereses de los ganaderos del municipio que ahora se ven en una situación límite.


Lo cierto es que este municipio a nivel ganadero queda aislado, "sus ganaderos no podrán comercializar libremente con sus animales, y genera al resto de municipios colindantes que sus explotaciones ganaderas queden en zona de observación, y por lo tanto incida en el número de pruebas de saneamiento a realizar en las mismas".


En todo caso, La Alianza UPA- COAG exige máxima responsabilidad a todas las administraciones, incluida la municipal, "para que erróneas prácticas no supongan perjuicios para los ganaderos. Para ello consideramos que, entre otras cuestiones, debe haber un riguroso análisis y control de los movimientos de ganado a pastos, entradas de ganado nuevo a la explotación, además de analizar profundamente la posibilidad del efecto de otras especies de animales  ligadas  a las explotaciones propiamente dichas".