Los altos cargos deberán ser ocupados por funcionarios de máximo nivel

El estatuto del alto cargo establece limitaciones a las libres designaciones y obliga a poner, con carácter general, a funcionarios A1 en las secretarías y direcciones generales.

Entre las novedades que incluye este anteproyecto de ley en está la modernización de la Función Pública tienen con el objetivo de mejorar de la carrera profesional de los funcionarios en una cuestión concreta: el acceso a los altos cargos. Actualmente, la posiblidad de cubrir con libres designaciones muchos de los puestos de la escala superior supone un 'techo' para muchos funcionarios, que ven como personal político de confianza ocupa determinados puestos. Y cómo luego este personal de 'libre designación' vuelven a sus puestos tras ejercer en servicios especiales.

 

Los cambios afectan a la regulación para que los secretarios generales y los directores generales de la Junta de Castilla y León sean nombrados, con carácter general, entre empleados públicos, preferentemente entre funcionarios del subgrupo A1 de todas las administraciones. Esto supone que la administración tirará prioritariamente de sus funcionarios más cualificados para cubrir estos puestos.

 

 

COTO A LAS LIBRES DESIGNACIONES

 

Además, se modifica la Ley de Función Pública para limitar el derecho de reserva de puesto para las personas que pasan a situación de servicios especiales, desde un puesto de libre designación. Se establece que quien pase a situación de servicios especiales desde un puesto de libre designación, no tendrá derecho a la reserva de puesto, sin perjuicio de que el reingreso deba efectuarse a un puesto del mismo nivel y localidad que los que tenía cuando pasó a dicha situación.

 

Actualmente, cada vez que un cargo nombrado por 'libre designación' regresaba a su puesto en la administración, se le reservaba el puesto y, en ocasiones, había que crear uno nuevo para que se ajustar a su nivel y localidad.