López Aguilar confía en aprobar nuevo reglamento de protección de datos en un año

Juan Fernando López Aguilar y el director del curso  José Luis Gómez Barroso

El eurodiputado, que ha participado en Ávila en un Curso de Verano de la UNED dedicado a ‘La información personal como activo económico’, ha incidido en que la privacidad y los datos personales “están más amenazados que nunca”.

El eurodiputado socialista Juan Fernando López Aguilar, expresidente de la Comisión de Libertades Civiles, Justicia e Interior del Parlamento Europeo, ha confiado en que el Consejo desbloquee el nuevo reglamento que se ha elaborado de protección de datos de los ciudadanos, para que pueda aprobarse en un año.

 

“Corren muy malos tiempos para la privacidad”, ha afirmado el exministro de Justicia, quien ha asegurado que la vida privada, la confidencialidad y la privacidad de las comunicaciones son derechos fundamentales, de modo que su protección es un deber de los poderes públicos.

 

El eurodiputado, que ha participado en Ávila en un Curso de Verano de la UNED dedicado a ‘La información personal como activo económico’, ha incidido en que la privacidad y los datos personales “están más amenazados que nunca” por dos causas: la primera, una revolución tecnológica e “informacional” que ha “desarmado” a los ciudadanos ante la importancia de preservar su propia privacidad, sobre todo, ante los poderes privados, que “no se presentan a las elecciones” y son “gigantes en la red” que lo almacenan “todo”.

 

A esta “amenaza” se suma otra, como es, a su juicio, la “disolución de las fronteras de la privacidad por parte de los gobiernos obsesionados en la lucha contra la criminalidad organizada transnacional y, en particular, contra el terrorismo”, porque ha servido de “carta blanca” para un “espionaje masivo”, como ha ocurrido en torno a lo que ha estado haciendo, “durante años, la Agencia Nacional de Seguridad de los Estados Unidos” y que reveló Edward Snowden.

 

En este marco, López Aguilar ha incidido en el “objeto esencial” que han tenido en la Comisión que él ha presidido para promover un nuevo reglamento europeo de protección de datos, vinculante para todos los estados miembros, que reforzará la protección de los derechos fundamentales y la privacidad y confidencialidad de los quinientos millones de europeos a los que representa el Parlamento Europeo.

 

También ha presidido la Comisión de Investigación contra el “espionaje masivo” practicado por la seguridad estadounidense, en cuyas conclusiones se ha exigido que cesen estas prácticas y la UE “se haga respetar” por Estados Unidos.

 

Igualmente, se ha pedido suspender los acuerdos de transmisión de datos entre la UE y Estados Unidos, incluidos los vinculados por los tratados de cooperación antiterrorista, además de suspender las negociaciones del acuerdo de inversiones y comercio entre la UE y Estados Unidos “hasta que haya garantías de la privacidad y la protección de datos”.

 

Finalmente, han exigido reforzar la seguridad de las instituciones europeas y sus comunicaciones, porque “están siendo espiadas, pero desde ellas no se planifican atentados contra las embajadas de Estados Unidos”, y también que la UE proteja y regule la figura del “delator”, como Snowden, o aquel que, teniendo conocimiento de prácticas ilícitas tenga el “coraje” de denunciarlo, para ofrecerle “algún tipo de protección internacional” y “no se vea obligado a convertirse en un prófugo de la Justicia de Estados Unidos”.

 

López Aguilar ha afirmado que el reto ahora pasa por “completar” el reglamento en la presente legislatura, de modo que si el Consejo lo desbloquea, podría estar aprobado “en un año”, porque “no hay dificultades técnicas de procedimiento que lo impida”.

 

Ello implicaría “doblar el pulso” no sólo a los gigantes privados que trabajan con los datos personales de los ciudadanos sino también al propio Consejo, que representa a los gobiernos de los estados miembros, “mucho menos comprometidos que el Parlamento con la protección de los derechos de los europeos”.

 

“Es lamentable que, ante estas amenazas, la única institución que ha hecho algo ha sido el Parlamento Europeo”, ha reprochado, añadiendo que “más lamentable aún” es “que la gente no lo sepa”, porque en la campaña para las Elecciones Europeas no se ha tocado esta cuestión y “la UE no es el euro ni el mercado interior, sino la ciudadanía”.

 

Conciencia


En este marco, el director del curso, José Luis Gómez, profesor doctor del Departamento de Economía Aplicada e Historia Económica de la UNED, ha afirmado que todos los servicios y aplicaciones que, en apariencia, son gratis, en realidad los pagan los ciudadanos cediendo sus datos personales.

 

La acumulación y transmisión de esos datos se ha convertido en la “nueva moneda de la economía digital”, ha asegurado.

 

El curso, así, ha analizado el “problema” existente en la sociedad, que “no es consciente” de lo que hace cuando “alegremente” cede sus datos a los grandes buscadores y redes sociales.

 

“No somos conscientes del valor de lo que estamos cediendo”, ha añadido, llamando la atención sobre el “difícil equilibrio” que hay entre la seguridad y la protección de los datos. “En los últimos tiempos, la balanza está desequilibrada por el lado de la seguridad y ésta está justificando, en ocasiones, medidas que van más allá de lo razonable”.