Lobos solitarios, un fenómeno "permanente y predominante" en el último mapa del yihadismo de España

Los lobos solitarios se han convertido en un fenómeno "permanente" y "predominante" en el mapa del yihadismo en España de los últimos cinco años, si bien no llegan a constituir una amenaza estratégica para nuestro país.

Así lo refleja el estudio 'Todo el peso de la ley. Apuntes jurisprudenciales sobre las operaciones contra el terrorismo yihadista en España', publicado por el Grupo de Estudios en Seguridad Internacional (GESI), que advierte de que aproximadamente la mitad de las operaciones policiales llevadas a cabo entre 1995 y junio de 2003 están pendientes o han finalizado sin una condena judicial por terrorismo.

 

Según este informe, hasta mediados de la década de 2000 la militancia yihadista se articulaba en España en torno a grandes organizaciones y, aunque la participación discurriera a través de lazos informales de amistad y parentesco, el "paso a la acción colectiva" requería del estímulo de dichas redes.

 

Sin embargo, en los últimos cinco años los "actores no vinculados" --células independientes o lobos solitarios-- han tenido un carácter predominante. "Todavía es pronto para considerarlo como una tendencia firme, pero en caso de que así fuera, ello supondría una reducción significativa de la amenaza ya que su capacidad terrorista suele ser sustancialmente menor a la de las células vinculadas a grandes organizaciones", precisa.

 

PERIODO MARCADO POR LA RESPUESTA POLICIAL

 

Los autores, el experto Javier Jordán y la abogada María Ponte, destacan que desde los atentados del 11-M hasta junio de 2013 se han duplicado las operaciones policiales, situándose en 48 frente a las 16 llevadas a cabo durante la década anterior. En este último periodo, 30 operativos se han dirigido contra grandes grupos organizados y 18 contra "actores no vinculados".

 

El estudio enfatiza también que la naturaleza y la intensidad de la militancia yihadista presente en España se encuentra "estrechamente" relacionada con el devenir de las grandes redes terroristas y los cambios que se producen en su agenda política. "La actividad está condicionada por los vaivenes acaecidos en el exterior de las fronteras españolas", añade.

 

Por ello, los expertos prevén que la actividad yihadista en nuestro territorio esté "afectada para bien o para mal por el grado de fortaleza o debilidad de las grandes organizaciones y la estabilidad política en los países de mayoría islámica, con una mención especial a Pakistán, Egipto, Yemen, Argelia, Siria, Malí, Irak y Libia".

 

Finalmente, arroja como conclusión que existe un efectivo interés judicial y fiscal en el esclarecimiento de las denuncias por torturas y que España es un "paradigma" en la regulación penal de estos delitos.

 

Según las últimas Memorias de la Fiscalía, la gran mayoría de las denuncias termina en archivos o absoluciones y entre seis y ocho en condenas desde 2011. Así, insta a no aceptar como una "cuestión de fe" las denuncias de los particulares, sino acompañarlas de las fuentes o registros oficiales para comprobar su credibilidad y el curso que han seguido.

 

Con todo, el libro ve imprescindible extremar las cautelas y garantías constitucionales en las detenciones, incomunicaciones, traslados e interrogatorios para asegurar el éxito judicial de las intervenciones policiales y evitar la interposición de denuncias que puedan acarrear sospechas de actuaciones abusivas de las Fuerzas de Seguridad, mientras que recomienda no agotar el máximo tiempo legal de incomunicación.