Lituania, Hungría, Eslovaquia y Suecia, no hay 'regalitos' para las guerreras de Mondelo

La selección española quedó encuadrada en el sorteo dentro del grupo D junto a las selecciones de Lituania, Hungría, Eslovaquia y Suecia. A priori unos emparejamientos favorables a la ‘roja’ pero un análisis detenido de estas cuatro selecciones deja claro que las de Lucas Mondelo no se van a encontrar con ningún regalito.

Contra España ninguno tiene nada que perder pero saben lo que valdría para ellos una victoria ante el combinado nacional y tienen argumentos para buscarla. Repasamos a los rivales de España por orden de enfrentamiento.

 

LITUANIA: A REVERDECER SU PALMARÉS

 

Lituania es baloncesto. Sea masculino o femenino si hay algo que se vive con pasión en el país báltico es el deporte de la canasta y es casi imposible pensar en un Europeo sin Lituania aunque hace tiempo que no consigue un gran resultado. Campeona en 1997, en 2001 y 2005 alcanzó las semifinales y ahora quiere recuperar su identidad entre los grandes y, de hecho, su entrenador Mantas Sernius asegura que su objetivo es acabar entre los cinco primeros. Quizás un poco atrevido teniendo en cuenta que suman bajas importantes pero con Lituania nunca se sabe.

 

Todas las miradas estarán puestas en Ginate Petronyte, la pívot 26 años y 1,96 centímetros que tras su temporada en Wisla parece por fin haber dado ese paso que la convierte en jugadora referencia. Con su altura y movilidad es capaz de dominar la zona. Junto a ella cabe destacar la presencia de la veterana y a la vez rejuvenecida tras su paso por Girona, Vita Kuktiene, que llega con tres europeos a sus espaldas,  Kamite Nacickaite o Marina Solopova.

 

No poder contar con Greta Sniokaite que fue su referencia en la fase de clasificación pero está lesionada en una rodilla ni con Kamite Nacickaite, también lesionada en un brazo, son los principales hándicaps con los que se encontrará el primer rival de España.

 

Varias de las internacionales lituanas (Foto: LKF)

 

ESLOVAQUIA: PASO AL FRENTE

 

Cuartofinalista en 2001, 2003 y 2009, en sus dos últimos Europeos no logró estar entre los ocho primeros pero ahora llega a esta cita después de una clasificación sin problemas resuelta con un claro 5-1 a su favor que le da confianza en sus posibilidades en este grupo. El primer objetivo del equipo dirigido por Maros Kovacik es superar la primera ronda y con la naturalizada Kristi Toliver sumada al resto de sus internacionales no parece imposible.

 

A priori, ella y Zuzana Zirkova deberían ser las encargadas de tirar del carro pero la base-escolta de Kosice ha atravesado por diferentes lesiones y habrá que ver en que estado llega. Con mucha atención hay que seguir las evoluciones de la joven de 20 años Zofia Hruscakova, que fue la mejor en el apartado estadístico en la fase de clasificación tanto en puntos como en rebotes.

 

Toliver y Zirkova, las dos jugadoras sobre las que gira el  juego del equipo eslovaco

 

HUNGRÍA: ANFITRIÓN CON NOMBRES ¿Y EQUIPO?

 

Si repasamos los últimos Europeos, Hungría no apenas aparece en competición. Una selección que fue potencia hasta mediados de los 90 hace mucho tiempo que no brilla y no lo hace pese a que, curiosamente, a nivel de clubes ha mantenido un nivel aceptable en competiciones europeas y cuenta con jugadoras más que reconocidas y con muchos ‘tiros’ dados por las pistas. Basta repasar nombres: Anna Vadja, Dora Honti, Katalin Honti, Tijana Krivacevic, Zsofia Fegyverneky… A ellas ahora se une una nueva generación, con Virag Beso o Debora Dubei al frente, con la que Hungría busca dar como selección el salto competitivo definitivo.

 

El eslovaco Stefan Svitek, entrenador las dos últimas temporadas del Wisla Can-Pack, dirigirá por primera vez a Hungría en una fase final. Dar más agresividad, carácter, al juego húngaro es su reto aunque cuenta con un factor a su favor importante. Juegan como locales y además lo harán en pistas como la de Sopron donde se vive este deporte con pasión.ç

 

Anna Vadja, una de las históricas jugadoras de Hungría

 

SUECIA: A TODO RITMO

 

Suecia llegó a la elite del baloncesto europeo para quedarse. En la última cita de Francia fue una de las selecciones sensación aunque acabara en la séptima posición. El juego agresivo y de alto ritmo que impone Lars Johansson llegó a poner en un apuro incluso a la selección gala. Habrá que ver si en Hungría son capaces de repetir algo parecido sin el factor sorpresa de su lado y con importantes bajas.

Las gemelas Eldebrink son las que ‘cortan el bacalao’ en esta selección en especial Frida Eldebrink, una de las mejores exteriores europeas tanto por calidad como por carácter competitivo.

 

Por dentro el termómetro lo marca Louice Halvarsson, que da su mejor versión con el combinado nacional, aunque quizás junto a Anna Barthold se han quedado algo solas para defender el aro ante las bajas de Amanda Zahui y Farhiya Abdi, que han preferido no cortar su trayectoria en la WNBA y han renunciado a acudir al Europeo. Dos bajas que, sin duda, restan potencia a un motor que necesita jugar a todo ritmo.

 

La selección sueca, con las hermanas Eldebrink y Halvarsson como puntales