Limpieza facial en casa, lo que hay y lo que no hay que hacer

Limpieza facial

En vez de limpieza de cutis deberíamos hablar de higiene de cutis ya que se trata de una rutina necesaria para la salud de la piel de hombres y mujeres, aunque son éstas últimas las más acostumbradas a ello por el uso del maquillaje.

 

Según explica la doctora Elena de las Heras, miembro de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV), todo el mundo debería limpiar su rostro por la noche para eliminar la suciedad ambiental, la secreción de grasa, los restos de sudor y las células superficiales de la capa córnea de la piel que están en un recambio continuo en un ciclo que dura alrededor de 20 a 25 días.

 

"Siempre debe ser una limpieza suave, no se aconseja frotar la piel ya que en pieles grasas o acneicas se puede empeorar su estado. Los productos que deben emplearse son limpiadores sin jabón (syndet), ideados en la segunda guerra mundial para que los soldados pudieran mantener la higiene a pesar de no disponer de jabón, y soluciones micelares, entre las que existen formulaciones más indicadas para pieles sensibles, con rosácea o dermatitis seborreica", comenta la dermatóloga.

 

La doctora señala que lo más importante es que sean productos sin alcohol ni perfumes y no utilizar jabones con povidona yodada, con la idea de que resecarán las lesiones de acné existentes. "Los cosméticos actuales están tan bien formulados que el tónico ha pasado a no ser tan necesario pero si se emplea no debe contener alcohol y una buena opción es el agua de rosas", comenta De las Heras.

 

El uso de aguas termales que calman la piel es también una opción adecuada y la doctora advierte sobre no utilizar toallitas limpiadoras ya que muchas de ellas incluyen entre sus componentes el conservante khaton CG (también presente en las toallitas de bebé), un sensibilizante que puede favorecer el desarrollo de dermatitis de contacto.

 

Además, la dermatóloga advierte que el uso del jabón tradicional, o el producido en casa, no debe emplearse para la cara.

 

De las Heras aclara que es importante que ante cualquier problema en la piel como una rosácea, dermatitis activa o una dermatitis seborreica se debe consultar con el dermatólogo sobre lo idóneo de los distintos métodos y productos de limpieza facial, así como su forma de uso más adecuado en cada caso. "Un gasto excesivo en tratamientos con productos cosméticos podría evitarse en muchos casos con una visita a tiempo al dermatólogo", advierte la doctora.

 

PRODUCTOS MÁS ESPECÍFICOS Y NOVEDADES

 

Según la dermatóloga, la innovación en la higiene facial en casa es la aparición de los cepillos limpiadores que se emplean con productos dermocosméticos específicos y que son ya comercializados por varias marcas con diversos precios. "Ayudan a retirar el maquillaje y generan un efecto de relajación. Según el tipo de piel pueden emplearse una o dos veces por semanas y con sólo 60 segundos la piel queda bien. El único inconveniente es que deben sustituirse cada tres meses", comenta la doctora, que añade son compatibles con el resto de productos faciales menos con las espumas limpiadoras y exfoliantes.

 

Si se realiza la higiene de forma diaria no será necesario el uso semanal de mascarillas o exfoliantes, de los que sí se pueden beneficiar las pieles con acné una vez a la semana.

 

La exfoliación con 'scrubs' es buena sobre todo para pieles mixtas y se puede realizar una o dos veces por semana. Es conveniente usar scrubs con clorhexidina y con gránulos de polietileno, se consigue así una exfoliación mecánica aparte de química.

 

Las pieles muy grasas o las que presentan acné son las que más se benefician de estos productos de limpieza facial aunque están contraindicados en el caso de quienes empleen los nuevos y más eficaces tratamientos antiacneicos con retinoides o el ácido glicólico y salicílico para las pieles grasas.

 

LIMPIEZAS EN CABINA

 

Sobre las limpiezas faciales en cabina realizadas en un centro estético, la doctora De las Heras señala que pueden realizarse en personas con piel sana sin patología y en caso contrario deberían ser siempre indicadas por un dermatólogo. Cuando se trata de pasar por un 'peeling' químico en un centro dermatológico se deben evitar las limpiezas en cabina una semana antes y después de la realización del tratamiento.

 

La doctora recomienda aquellas limpiezas realizadas por profesionales de la estética en las que no se emplea vapor, ya que abre mucho el poro, sino métodos más avanzados como los ultrasonidos y sobre todo advierte de que deben ser expertos los que las realicen.

 

"En el caso de las pieles grasas sin acné la manipulación de las glándulas sebáceas durante una limpieza en cabina puede provocar aún más secreción de grasa y las pieles sensibles pueden empeorar. Además, siempre hay que evitar las limpiezas agresivas que dejan la piel de la cara roja", advierte la dermatóloga.