LeBron se impone a un Curry desquiciado y fuerza el séptimo partido

Lebron James puso esta vez la fuerza y la magia ante un Curry que se fue del partido

Cleveland Cavaliers ha forzado el séptimo y definitivo partido de las finales de la NBA tras imponerse con una excepcional actuación de LeBron James, a Golden State Warriors (115-101), que terminó con Stephen Curry desquiciado y expulsado..

Igual que hiciera en el quinto partido, el alero LeBron James se cargó al equipo a la espalda para dejar todo para el domingo a las 2.00 hora española. Con un espectacular 'doble-doble' de 41 puntos y 11 asistencias, además de ocho rebotes, cuatro robos de balón y tres tapones, la estrella de los Cavaliers propició la gran remontada de los suyos, que perdían la eliminatoria por 3-1. Así, se han convertido en el tercer equipo capaz de recuperarse de este resultado adverso en una final de la liga norteamericana.

La cruz en el duelo de este jueves la puso Curry. El base de los actuales campeones acabó expulsado, un poco más tarde de recibir un 'gorro' de LeBron, tras cometer su sexta falta personal y dos técnicas a pocos minutos del final del duelo, después de firmar 30 tantos -8 de 20 tiros de campo, incluidos 6 de 13 triples, y 8 de 9 desde la línea de personal-.

Un parcial de 8-0 en los primeros minutos constituyó el adelanto de lo que acontecería en el sexto duelo por el título; así, los de Cleveland ya mandaban por 20 puntos al final del primer cuarto (31-11), el peor parcial del curso para los de Oakland.

Los Warriors, con Draymond Green en la posición de pívot supliendo al lesionado Bogut, remaron a la contra en los siguientes dos cuartos, en los que se encontraron con la inspiración de LeBron, el base Kyrie Irving (23 puntos) -que se torcería el tobillo en el tercer cuarto- y el ala-pívot Tristan Thompson (15). En el último parcial, tras unos momentos de tensión, sentenciarían la contienda.

De esta manera, el título de la NBA se decidirá la madrugada del domingo al lunes a partir de las 2.00 hora española, al calor del público del Oracle Arena de Oakland para los defensores del anillo, que han llegado a la final tras superar el récord de victorias en temporada regular de la historia de la competición (73-9).