¡Leamos!

¿Por qué leer?

¿Y a quién podría no gustarle?

Pocas veces estaremos tan cerca de realizar magia como cuando abrimos un libro. Entramos en él y hacemos un viaje instantáneo, vertiginoso, a lugares a veces conocidos y otras exóticos. 

                                                                
Quien lee vive más, más intensidad, aventuras memorables: el corazón acelerado cuando escapa del asesino, el primer beso que regresa, el sabor del pastel de chocolate cuando oculta una nuez o el frío de la nieve en las mejillas sin levantarte del sofá.


Un libro nos abre mil puertas hacia infinitos mundos; tantos como libros. Hay libros adecuados para cada lector.   

 

Invictus, el poema de W.E. Henley que da nombre a la película de Clint Eastwood habla también de esto. Podemos evadirnos de cualquier parte, de las peores circunstancias porque mientras leamos nadie podrá dominarnos, seremos nuestros propios capitanes.

 

Leer nos hace olvidar los problemas, la esclavitud que acecha en la rutina, la falta de recursos, la poca libertad física que en realidad tenemos.


Ahora estamos en Venezia y ahora en un barco vikingo. Déjame, que voy a nadar en esta playa transparente.


Por éstas y más cosas que iremos descubriendo cada semana, a partir de ahora, desde siempre, ¡leamos!