Las rutas del vino de Castilla y León apuestan por el trabajo conjunto

Los representantes de las diferentes rutas del vino, en Valladolid. TRIBUNA

El II Congreso de Enoturismo de Castilla y León celebrado este viernes en Medina del Campo inaugura un fin de semana dedicado a la cultura enoturísica en la Ruta del Vino de Rueda.

Como la comunidad autónoma con más rutas del vino certificadas, con un total de cinco –Ribera del Duero, Arlanza, Cigales, El Bierzo y Rueda-, Castilla y León es uno de los grandes referentes europeos en materia de enoturismo. Para analizar los proyectos en marcha, sus éxitos y sus retos se ha celebrado hoy el II Congreso Regional de Enoturismo de Castilla y León. Una cita que ha reunido a un centenar de bodegas, establecimientos turísticos, comercios y todo tipo de negocios relacionados con la cultura del vino en el Palacio de las Salinas, en la localidad de Medina del Campo, y que se enmarca en las actividades comprendidas en la I Feria de Enoturismo de la Ruta del Vino de Rueda.

 

El Presidente de la Ruta del Vino de Rueda, Marcos Yllera, el Diputado de Turismo de Valladolid, Víctor Alonso, y la Alcaldesa de Medina del Campo, Teresa López, han sido los encargados de inaugurar este Congreso, cuyo objetivo principal pasa por ahondar en las potencialidades del enoturismo, especialmente como dinamizador de la economía en las zonas rurales.

 

En este sentido, Marcos Yllera ha destacado el incremento de visitantes motivado por las acciones de la Ruta del Vino de Rueda, que ha superado el 11% en el último año, pero también de socios, pasando de 58 a 75, lo que evidencia, a su juicio “que los empresarios y el resto de agentes comprenden el valor añadido que aporta la Ruta para la generación de recursos”.

 

La primera intervención ha corrido a cargo de la Secretaria General de la Red Europea de Ciudades del Vino RECEVIN, Carme Ribes i Porta, quien ha expuesto la importancia del enoturismo en Europa, así como el papel de la asociación como plataforma o lobby dedicado a al desarrollo de posicionamientos de interés común a todas las ciudades del vino a nivel europeo, en defensa de los intereses colectivos de los territorios y las empresas, siempre de forma transversal.

 

A continuación, todas las rutas del vino participantes han mostrado sus experiencias, entre ellas la Ruta del Vino Ribera del Duero, a través de su Consejero, Javier Rojas, y Rafael Miquel, Gerente del restaurante Casa Florencio de Aranda de Duero, quienes han puesto el acento en la necesidad de buscar sinergias con las distintas administraciones para profundizar en la colaboración público-privada. La excelencia y la calidad han sido también aspectos destacados en su intervención, con la finalidad de “crear un producto enoturístico competitivo, rentable, sostenible y diferenciado”.

 

El Director del Museo del Vino de Pagos del Rey en Toro, Rodrigo Burgos, ha explicado su experiencia en torno a la innovación, otro de los aspectos más destacados durante la sesión. Con el proyecto del Museo, ha señalado, “venimos a sumar un proyecto cultural, pero también social y educativo a los recursos ya existentes en el territorio”. El objetivo del proyecto pasa por posicionar una marca, la de los vinos de Toro, y contribuir a difundir el conocimiento en torno a la cultura del vino a través de su colección museográfica.

 

Procedentes de una de las más jóvenes, la Ruta del Vino de Cigales, certificada oficialmente hace apenas un mes, su Gerente, Miguel Ángel García, y el responsable de la empresa Miel Montes Valvení, Miguel Rodríguez, han expuesto su proceso de adecuación a los estándares de calidad requeridos para entrar a formar parte del Club de Producto Rutas del Vino de España. Además de la calidad del vino, han destacado, entre sus recursos, el valor del paisaje, la diversidad, originalidad y autenticidad.

 

El Gerente del proyecto enoturístico del Bierzo, Rubén García, ha puesto sobre la mesa “la necesidad de contar con proyectos viables, con objetivos marcados y recursos asignados” en relación al enoturismo, y ha abogado por la unión entre los diferentes territorios del vino y la búsqueda de un “concepto global de enoturismo Castilla y León que implique tanto a las empresas como a las administraciones”. Por su parte, el gerente de Prada a Tope, José Luis Prada, ha incidido en el entorno como valor diferencial y ha remarcado la necesidad de ofrecer la máxima calidad, huyendo de la masificación y uniformización de la oferta. 

   

Para cerrar el Congreso, Ángeles Jiménez, Gerente de la Ruta del Vino de Rueda, en este caso anfitriona del encuentro, ha destacado también la complementariedad de las rutas del vino de Castilla y León, además de “su valor como herramienta que las empresas adheridas pueden usar en su beneficio, así como el potencial de estas entidades para lograr una mayor promoción y visibilidad, pero también como garantía de calidad y por su aportación en formación y sensibilización de los actores implicados”. Raquel Antón, responsable de enoturismo de Emina Rueda, ha trasladado a un caso concreto estos beneficios, destacando el incremento del 66% de visitantes logrado a través de la actividad enoturística en su bodega. Antón ha remarcado “el valor de la creatividad a la hora de crear productos enoturísticos y la importancia de ponerse en la piel del visitante”.