Las precipitaciones, muchas de ellas en forma de nieve, el viento fuerte y las heladas seguirán esta semana

Nieve en Morella

Las precipitaciones, muchas de ellas en forma de nieve, el viento fuerte y las heladas, seguirán esta semana en buena parte de España, aunque poco a poco irán subiendo la cota de nieve y las temperaturas.

La portavoz de la AEMET, Ana Casals, ha explicado que habrá precipitaciones en Galicia, Cantábrico, Baleares y serán localmente fuertes en el sur de Andalucía y en el Estrecho y las nevadas afectarán al norte peninsular. Los vientos fuertes o con intervalos de fuerte soplarán en los litorales de Galicia, Cantábrico, Gerona, Estrecho, Alborán y Canarias, Baleares y desembocadura del Ebro.


Además, puede haber chubascos y tormentas que pueden ser localmente fuertes en Andalucía y Estrecho, sobre todo en la segunda mitad del día, mientras que en el resto de la Península se esperan intervalos nubosos y en otras zonas muy nubosos con precipitaciones débiles y dispersas en el resto, sobre todo en los sistemas Central e Ibérico pero no en el área mediterránea. En Canarias, los cielos estarán nubosos en el norte de las islas, donde habrá alguna probabilidad baja de precipitaciones e intervalos nubosos en el sur.

Casals ha precisado que la cota de nieve, este martes se situará entre 500 y 800 metros en el noroeste de la Península; entre 400 y 600 en el área pirenaica; en el tercio este peninsular, entre 600 y 800 metros; y en el resto de la Península entre 800 y 1.000 metros de altura.

En todo caso, habrá heladas "en amplias zonas" del norte y del este de la Península. Los termómetros descenderán en el tercio sur y en Baleares y subirán en el litoral mediterráneo, mientras que los vientos soplarán de noroeste y oeste fuertes o con intervalos en Galicia, noreste de Gerona, desembocadura del Ebro, Baleares, litoral de Alborán y Estrecho.

En el cantábrico empezarán soplando de sur pero rolarán al noroeste y habrá intervalos fuertes y en Canarias el viento será moderado a fuerte del noreste.

Respecto al miércoles, la portavoz ha indicado que "lo más importante" será que las precipitaciones podrán ser persistentes en el Cantábrico y las nevadas en la zona norte, donde también persistirán los vientos fuertes. Ese día ha dicho que las precipitaciones caerán sobre Galicia, Cantábrico, alto Ebro, Pirineos y se espera que sean persistentes en el Cantábrico. También se prevén chubascos o tormentas ocasionales en el noreste de Baleares, Estrecho, y en Alborán.

Por su parte, en el norte y este de la Península se prevén algunas precipitaciones, más probables en la segunda mitad del día y en las áreas montañosas. En el resto de la Península habrá cielos poco nubosos o con intervalos. En cuanto a Canarias, los cielos estarán muy nubosos en el norte de las islas donde puede haber alguna lluvia débil y nuboso o con intervalos nubosos en el sur.

El miércoles la cota de nieve se situará entre 600 y 800 metros en el noroeste y entre 500 y 700 metros en el noreste. En el resto de la Península y Baleares, en torno a 800 a 1.000 metros.

Las temperaturas diurnas ascenderán en la mayor parte de la Península y Baleares y no se contemplan cambios en Canarias. Por el contrario, las nocturnas descenderán en el noreste, Baleares y Castilla y León. Las heladas cubrirán "amplias zonas del interior" de la Península y los vientos de oeste y noroeste soplarán en la Península y Baleares. Podrán ser fuertes o con intervalos fuertes en Galicia, Cantábrico, noreste de Gerona, desembocadura del Ebro, litoral sur y en zonas altas del interior. En Canarias, será moderado a fuerte del noreste.

LA COTA DE NIEVE BAJA EL JUEVES

De cara al jueves, Casals ha pronosticado que seguirán las precipitaciones en el Cantábrico donde podrán ser localmente persistentes y hay alguna probabilidades que sean fuertes en algunos puntos. Asimismo, ha añadido que en Menorca habrá chubascos que podrán ser ocasionalmente tormentosos y también en el resto del tercio norte peninsular, pero de forma más débil y dispersa.

Las precipitaciones afectarán sobre todo a las áreas de montañosas del norte y del este. Estos chubascos caerán también en el resto de Baleares, Estrecho y en Alborán, aunque tenderán a remitir. El jueves en Canarias habrá probabilidad de lluvias baja en las islas de mayor relieve. Casals ha agregado que ese día la cota de nieve "volverá a ser muy baja" y se situará entre 500 y 700 en el Pirineo; entre 600 y 800 en el noreste peninsular y Baleares, mientras que en el resto empezarán el jueves con la cota a 900 a 1.100 metros pero irá subiendo a una altura de entre 1.200 y 1.500 metros de altura.

Según ha indicado, los termómetros ascenderán en Península y Baleares, excepto en el nordeste, donde en algunas zonas habrá descensos. Las nocturnas subirán notablemente en la vertiente atlántica peninsular, pero no en el este. Las heladas serán débiles a moderadas en Pirineos y en las zonas altas del interior de la Península: Cantábrico, montes de León, cordillera Central y en parte de la Ibérica.

Los vientos llegarán desde el noroeste y desde el oeste a la Península y Baleares y del noreste a Canarias y serán fuertes o con intervalos de fuerte en los litorales, las zonas altas y Levante.

La portavoz ha dicho también que en el norte peninsular seguirá lloviendo y que serán persistentes en el Cantábrico, pero disminuirán en la segunda mitad del día.

Igualmente, ha agregado que serán probables las precipitaciones en el resto del tercio norte, en los sistemas central e ibérico y en Baleares, y no se pueden descartar las áreas de montaña del sureste, mientras que en Canarias podrá haber una baja probabilidad de lluvias débiles en las islas de mayor relieve.

Por último, ha apuntado que la cota de nieve el jueves se situará entre 500 y 800 metros en Pirineos; en torno a 700 o 1.000 metros en el noreste y Baleares y entre 1.200 y 1.500 en el resto.

Finalmente, ha adelantado que el resto de los días parece que seguirá estando nuboso y con precipitaciones en Galicia, Cantábrico y Pirineos y que serán en forma de nieve en áreas de montaña, pero ha apostillado que aún hay incertidumbre