Las personas que no toman antibióticos también pueden desarrollar resistencias

FOTO: BERBÉS

Cada año mueren en el mundo más de 700.000 personas por infecciones causadas por bacterias multiresistentes a los antibióticos.

El miembro de la Unidad de Coordinación Plan nacional Resistencia Antibióticos de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), Eduardo Padilla León, ha avisado de que la resistencia bacteriana a los antibióticos puede afectar a cualquier persona, incluso a aquellas que no los toman, por lo que, ha destacado la necesidad de aumentar la concienciación social sobre la importancia de un uso apropiado de estos medicamentos.

 

Y es que, se calcula que cada año mueren en el mundo más de 700.000 personas por infecciones causadas por bacterias multiresistentes a los antibióticos, cifra que puede aumentar hasta los 10 millones en el año 2050. En España los casos anuales de fallecimiento por esta causa se sitúan ya en los 2.500.

 

Las resistencias se producen porque las bacterias son organismos vivos capaces de crear mecanismos que frenan a los antibióticos, inactivándolos o evitando que penetren en el organismo. Las personas que no toman antibióticos también pueden desarrollar resistencias. "Son medicamentos muy especiales, capaces de producir reacciones adversas en la persona que los toma, pero también en otras que no los usan porque las bacterias se transmiten por contacto directo entre personas e, incluso, entre persona y animal, ya que es de sobra conocido que hay mecanismos de transmisión de las resistencias en el ámbito de la salud humana y animal. Por ello, es importante que en las soluciones que se adopten participen también ganaderos y veterinarios", ha aseverado.

 

Ante esto, el experto, que ha participado en el XXIII Congreso Nacional de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG), ha insistido en la necesidad de concienciar sobre los peligros del uso inapropiado de los antibióticos tanto entre la sociedad como entre los médicos de Atención Primaria, puesto que en sus consultas es donde se prescriben alrededor del 90 por ciento de los antibióticos consumidos en España.

 

Esta conciencia podrá ayudar a frenar dichas resistencias y, por ende, a crear un ambiente "más propicio" para estimular la investigación de nuevos antibióticos o tratamientos alternativos, como vacunas o probióticos, por parte de la industria farmacéutica y de los grupos de investigación.