Las imágenes del Cristo de las Batallas protagonizan la transición al Jueves Santo

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La Hermandad del Santísimo Cristo de las Batallas ha cerrado este Miércoles Santo con la Procesión que lleva su nombre al paso de su imagen moderna y horas después abría el Jueves Santo portando la imagen antigua en la Procesión de la Madrugada.

La Hermandad del Santísimo Cristo de las Batallas abandonaba sobre las 23 horas la iglesia de San Pedro Apostol, en la Plaza de Santa Teresa. Sus cofrades, vistiendo túnica y capucho negro y cíngulo de esparto, acompañaron a la imagen moderna del Santísimo Cristo de las Batallas (1963) a través del Paseo del Rastro entrando en la Muralla por el  Arco del Rastro, Plaza del Rastro, Calle Caballeros, Plaza del Mercado Chico, Plaza de Zurraquin, Calle Esteban Domingo, Calle Lope Núñez, para salir del recinto amurallado por el Arco de San Vicente y subir por la Calle San Segundo hasta la Plaza de Santa Teresa y regresar Iglesia de San Pedro.

 

Con anterioridad, a las a las 18 horas del miércoles, había tenido lugar en San Pedro, templo de residencia canónica de la Cofradía, la bendición de las nuevas andas, bendición de las cruces de los anderos e imposición de las mismas a estos.

 

PROCESIÓN DE LA MADRUGADA

Esta hermandad era la encargada de abrir también la jornada de Jueves Santo con la habitual Procesión de la Madrugada que este año, con motivo del V Centenario del nacimiento de Santa Teresa de Jesús, y debido a la exposición de las Edades del Hombre en la Iglesia de Mosén Rubí, tuvo inicio y fin en la Catedral del Salvador, hasta donde se había trasladado, durante la tarde, la imagen antigua (s.XV).

 

Esta imagen salió así de la Catedral a las 2 de la madrugada para bajar en andas por la Calle Tomás Luis de Victoria, Plaza de Zurraquin, Calle Bracamonte, Plaza de Mosén Rubí, Plaza de Fuente el Sol, salir por el Arco del Mariscal y bajar la Ronda Vieja hasta la  Plaza de San Vicente, subir la Calle San Segundo y entrar de nuevo en la Muralla por el Arco del Peso de la Harina antes de regresar de nuevo a la Catedral.