Las escuelas no han colgado el cartel de cerrado en agosto

La crisis económica ha disparado el interés por la formación en época estival, más de 150.000 españoles han cursado algún tipo de contenido formativo durante las vacaciones.

Aunque el verano es una época que asociamos con el sol y el descanso las aulas se están convirtiendo en un recurso cada vez más utilizado en vacaciones bajo un lema: “formarse y aprender mientras la situación económica no se recupere”.  Se estima que durante el periodo estival más de 150.000 españoles han participado en alguna actividad formativa que imparten las más de 75 universidades con oferta de verano y los centenares de centros de formación privada que ofrecen cursos online, cursos a distancia y cursos de todo tipo en el extranjero.

 

El arquetipo de estudiante de verano ha evolucionado, afirma Fernando Tojo, Director de Aprende Business School y experto en temas de formación. Los clásicos cursos de inglés en agosto han sido poco a poco sustituidos por otros nichos de mercado académicos, se trata de contenidos singulares y más tecnificados que empiezan a estar más demandados ya que se eligen más por su salida profesional; Cursos de Experto en Energías Renovables, Programador de aplicaciones para móviles, Consultor de Riesgos Tecnológicos, Marketing Online, Experto en Gestión de Residuos son algunos ejemplos de yacimientos de empleo preferidos por los alumnos.

 

El paro ha sido otro detonante que explica la creciente demanda de formación en España, el desempleo generalizado ha provocado que casi 10 millones de personas de entre 24 a 65 años participaran, durante los últimos 12 meses, en algún curso de formación tanto formal (con título oficial) como no formal (reciclaje, preparación laboral), según la Encuesta de Actividades de Aprendizaje de la Población Adulta realizada por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

 

Fernando Tojo confirma la tendencia; las escuelas y universidades viven un fenómeno de desconcentración de la demanda, atrás quedó la época en la que el 100% de las matrículas se formalizaban en septiembre, es cada vez más habitual que se matriculen alumnos en primavera para seguir estudiando durante el verano. Internet es el mayor escaparate del fenómeno de los estudiantes de verano, el alumno es quien marca los tiempos y los plazos, compatibilizando vacaciones con estudios. El aprendizaje online facilita el estudio deslocalizado. Estudiar ante una pantalla de plasma, con un lap top o un Smartphone mientras se bebe una cerveza en una terraza con vistas al mar es una escena que se repite, este mes de agosto, en centenares de municipios de todo el país afirma el director de Aprende Business School. Durante el último mes, Google, el motor de búsqueda de referencia en España tuvo 165.000 búsquedas bajo la denominación clave “cursos de verano” (fuente Google External Tool) cifra que da una idea de la “sed” formativa que han experimentado los españoles durante estas vacaciones.

 

Otra de las causas que explican el crecimiento de la formación en verano es el progresivo cambio de los modelos familiares en España, en la actualidad existen más de 220.072 nuevos divorciados/as cada año, además de 5.411.923 inmigrantes y 4.763.680 desempleados. Se trata de grupos sociales que dan pie a nuevos modelos de gestión del tiempo libre, generando en muchos casos una mayor compatibilidad para estudiar en verano. Fernando Tojo también destaca el hecho positivo de que el número de mujeres licenciadas haya aumentado durante el último año, actualmente el colectivo de mujeres con una licenciatura (59%) supera al de los hombres (41%).