Las ejecuciones hipotecarias se alejan de las viviendas y hacen presa en las fincas rústicas

Stop Desahucios

Entre enero y marzo se iniciaron en los juzgados 792 ejecuciones hipotecarias en Castilla y León, un repunte que tiene que ver con el mayor número de ellas sobre fincas rústicas y parcelas urbanas. Las ejecuciones sobre vivienda siguen reduciéndose.

El problema de las ejecuciones hipotecarias sigue presente en la sociedad, pero mientras se debilita su incidencia en las viviendas habituales ha encontrado otro frente en el que cebarse: el de las fincas rústicas. El motivo, que la propiedad de muchos terrenos se ha usado para garantizar préstamos hipotecarios que no se pueden devolver, algo que se ha notado mucho en el comienzo de este año, frente a la reducción de las ejecuciones sobre vivienda.

 

Durante el primer trimestre de 2016, y según los datos que ha publicado el INE, se iniciarion en los juzgados 792 ejecuciones hipotecarias que fueron convenientemente inscritas en los registros. Es un número total superior al de finales de 2015 y se ha visto impulsado por el aumento de las ejecuciones hipotecarias sobre fincas rústicas y, en menor medida, sobre solares urbanos. Muchos de ellos se han puesto como garantía para préstamos y al no pagarlos acaban en un proceso de ejecución.

 

Así, entre enero y marzo se registraron 160 ejecuciones sobre fincas rústicas, la mayor cifra desde 2014 y el doble de lo habitual. Y algo parecido pasó con las parcelas urbanas, con 86 ejecuciones: hay que irse un año atrás para encontrar una cifra superior.

 

Por contra, el número de las ejecuciones sobre vivienda sigue reduciéndose. En el primer trimestre de 2016 se inscribieron 324 en toda Castilla y León, la cifra más baja de los dos últimos años y muy lejos de sus máximos, cuando llegaron a ejecutarse más de 800 en un solo trimestre. Eso sí, de nuevo la mayoría son de particulares, 185 por 139 de persona jurídicas, cuando llevábamos muchos meses que era al revés: habían aumentado las ejecuciones hipotecarias de viviendas propiedad de sociedades, muchas, de promotoras.