Las Cruzadas de Santamaría celebran el XXII aniversario del Padre Morales

 “La misericordia de Dios son acciones concretas y no una idea bonita”, nos recordaba la semana pasada el Papa Francisco en su catequesis. Acciones muy concretas a la hora de llevar a la vida las obras de misericordia corporales y espirituales es lo que hizo el P. Morales a lo largo de tantos años de generosa entrega a los demás. Era preciso, en el Año de la Misericordia, abordar en el XXII aniversario de su partida al cielo esta doble faceta suya.

 

Con este motivo, las Cruzadas de Santamaría han celebrado un acto para conmemorar el XXII aniversario del P. Morales, que tuvo lugar el 18 de septiembre en el albergue Aidamar, en la Sierra de Gredos. Se celebraron conferencias, eucaristía y se colocó una placa y estatua del P. Morales.

 

En la primera, Mª Antonia Fernández Nieto, presentó la investigación, que culminó en su tesis doctoral -Las colonias del Hogar del Empleado: la periferia como ciudad-, sobre las seis mil viviendas que el P. Morales logró construir en el Madrid de los años 50, para paliar la urgente necesidad de vivienda de las familias más desfavorecidas. Junto a ella, intervino el catedrático de Economía José T. Raga, que realizó una exhaustiva introducción histórica sobre la España de la época. Javier del Hoyo y Mª Ángeles Benito cerraron la mesa redonda señalando cómo el P. Morales logró que los mejores arquitectos del momento participaran en el proyecto conjunto, en el que cada uno aportaba lo mejor de sí mismo.

 

Por la tarde se presentó la obra editada por la BAC, Epistolario. La conformación con el Buen Pastor. Se trata de un conjunto de 546 cartas del P. Morales, de las más de 2.700, que se conservan en la postulación de su Causa de beatificación. Con un estilo sencillo, coloquial, directo, salpicado de citas de la Sagrada Escritura y del Magisterio de la Iglesia, con sus referencias continuas a los santos –guías seguros que nos van señalando el camino-, va aconsejando, alentando a la entrega generosa, transmitiendo no unas ideas, sino un ideal a seguir. La edición ha sido preparada por Mª Victoria Hernández Rodríguez, postuladora de la Causa.

 

Tras la Santa Misa, presidida por el arzobispo de Madrid, Carlos Osoro, la comida, un simpático festival y las vibrantes palabras de Lydia Jiménez, las más de 500 personas reunidas en la celebración regresamos a nuestras ciudades con renovado entusiasmo para hacer realidad el legado de este extraordinario jesuita del siglo XX: es la hora de los laicos, de una pequeña minoría que haga de fermento en la masa y aspire con fuerza a un seguimiento radical de Jesucristo.