Las cigüeñas anidan en La Moraña

Los ornitólogos arevalenses Javier García Sáez, Víctor Coello Cámara y David García López, componentes del grupo “Galerida Ornitólogos” hacen públicos los datos de un estudio que llevan realizando desde hace varios años sobre la cigüeña blanca en la comarca de La Moraña (Ávila). Durante el fin de semana han expuesto los resultados más interesantes de sus investigaciones, basadas en un intenso trabajo de campo y en la recopilación de censos y estudios anteriores en la zona

La cigüeña blanca (Ciconia ciconia)  es una especie que siempre ha estado vinculada al hombre y a sus asentamientos, pues utiliza sus edificaciones, principalmente las torres y espadañas de las iglesias y las ruinas, para construir sus grandes nidos que pueden llegar a pesar, incluso, varios cientos de kilogramos. Se produce, de este modo, una relación simbiótica entre el hombre y la cigüeña; mientras que ésta última recibe alimento y un lugar en el que nidificar, éstos ven reducir el número de insectos y roedores de forma natural

 

La cigüeña es una especie que siempre ha tenido una representativa población  en La Moraña, aunque en los años 80 se produjo una situación crítica y estuvo a punto de desaparecer, pues en 1987 los censos contabilizaban un total de 26 parejas para los 72 municipios que componen la comarca. Esta disminución se debió a la pérdida de hábitat, principalmente de zonas húmedas en las que se alimenta, pero también a los procesos de desarrollo del estado del bienestar que han ido reduciendo los volúmenes de residuos cerca de los pueblos, donde estas especies encontraban una importante fuente de alimento.

 

Pero conforme nos adentramos en la década de los 90  la población de cigüeña se va recuperando de forma constante hasta llegar a las 224 parejas nidificantes en 2012, lo que ha supuesto un importante crecimiento respecto a las 26 parejas del año 1987. La principal causa de este ascenso, además de la protección legal de la que goza, se debe al aprovechamiento de los vertederos de residuos sólidos urbanos como una rica fuente de alimento.

 

Aunque en  La Moraña  ya está funcionando, desde principios de 2004, la planta de recogida de residuos sólidos urbanos de Villanueva del Aceral desde la que se transportan las hasta la planta de tratamiento de Urraca Miguel, tal y como marca el Plan Nacional de Residuos Urbanos. Ante esta situación se han ido clausurando la mayor parte de los vertederos de la comarca, con lo que las cigüeñas han perdido uno de sus principales surtidores de alimento, pero  lejos de afectar a su población, ha seguido en claro aumento como vemos.

 

Sin embargo esas 224 parejas nidificantes de 2012 llaman la atención frente a las 330 que nidificaron en 2011, un descenso de más de 100 parejas en tan sólo un año que tiene que ver entre otras causas, al haberse perdido parte de los nidos de las colonias de cría de los pinares de Aldeaseca o en Velayos.

 

En este sentido 2012 es el año de menor número de crías que se ha registrado en los censos realizados en las últimas décadas  con tan sólo 88 pollos, con una productividad por pareja reproductora de tan solo 0,4 pollos,  muy por debajo de las cifras de años anteriores (583 pollos en 2011, con una productividad de 1,7 pollos).

 

Tal descenso le achacamos a que las cigüeñas iniciaron la crianza en malas condiciones físicas debido a la escasez de alimento tras una larga y aguda sequía entre noviembre de 2011 y marzo de 2012. Las copiosas lluvias y el frío del mes de abril, que seguramente causaron bajas en pollos pequeños, remataron la situación como ponen de manifiesto nuestros datos.

 

Las situaciones que afectan negativamente al resultado reproductor son las primaveras lluviosas (alta mortalidad de pollos, baja tasa de vuelo, pero con alto porcentaje de parejas con éxito) y la sequía (alto fracaso en nidos con buena tasa de vuelo). En 2012, al darse ambas circunstancias, la consecuencia es un resultado reproductor pésimo en todos los aspectos.