Las ayudas por las crecidas del Duero se salvan in extremis del 'cerrojazo' de Hacienda a los gastos

El ministerio de Montoro cierra la caja y no habilitará fondos para gastos que no sean básicos. Las ayudas por las crecidas del Duero en abril salvan 2,5 millones en el penúltimo Consejo de Ministros.

La falta de un Gobierno que no ejerza en funciones va a provocar un importante 'cerrojazo' en las cuentas del Estado. A partir de este lunes, el ministerio de Hacienda ha cerrado el grifo a todo tipo de gastos que no fueran fundamentales o estuvieran comprometidos con el objetivo de ajustarse a las exigencias de Europa y ahorrarse unos mil millones de euros a la espera de poder fijar medidas para alcanzar el objetivo de déficit, que requerirá de un exfuerzo de 6.000 millones. Este cierre contable del ministerio de Montoro supone que salvo las pensiones, las prestaciones de paro, los salarios, los pagos de la deuda, los arrendamientos, los contratos de servicios ya adjudicados o las políticas protegidas en la ley, no sale un euro de la caja del Estado para nada más.

 

Esto ponía en peligro el pago de las ayudas a las provincias afectadas por las crecidas del Duero, una cuantía de 2,5 millones de euros de la segunda fase de las subvenciones y que estaba pendiente de aprobación. Sin embargo, e in extremis, pudo ser aprobada por vía de urgencia en el penúltimo Consejo de Ministros antes del cierre, el del 29 de julio. Y ha quedado a salvo del cierre de caja decretado por el ministro de Hacienda.

 

A mediados de abril se produjo un nuevo episodio de avenidas, generalizado en la mayoría de los ríos de la cuenca hidrográfica del Duero, que produjo daños, especialmente, en las provincias de Burgos, Palencia, Valladolid, León y Zamora, que sufrieron las lluvias más intensas y las crecidas más importantes. Los trabajos, que se iniciaron a principios de julio, consisten en el acondicionamiento y limpieza de cauces, en todas las provincias, y en la reparación de infraestructuras, especialmente en la provincia de Palencia, con el objetivo de restituir la capacidad de desagüe asociada a los ríos, reconstruir los taludes erosionados de los cauces y reparar y ampliar las motas de defensa contra las avenidas.

 

El pasado 18 de abril ya fue autorizada una primera fase de obras de emergencia para reparar los daños causados en la cuenca del Duero en las crecidas acaecidas durante el mes de febrero, con otros 2,5 millones para las provincias de Soria, Burgos León y Zamora.