Las antiguas cajas podrán elevar su participación en bancos pero no ejercer derechos políticos por más del 50%

Luis de Guindos

Las fundaciones bancarias, antiguas cajas de ahorros, que tengan una participación igual o superior al 50% en los bancos que se transformen podrán acudir a ampliaciones de capital de estas nuevas entidades, si bien no podrán ejercer los derechos políticos correspondientes al incremento de su participación.

Las fundaciones bancarias, antiguas cajas de ahorros, que tengan una participación igual o superior al 50% en los bancos que se transformen podrán acudir a ampliaciones de capital de estas nuevas entidades, si bien no podrán ejercer los derechos políticos correspondientes al incremento de su participación.

 

Esta es una de las principales novedades contempladas en el proyecto de Ley de Cajas y Fundaciones bancarias aprobado por el Consejo de Ministros y que han sido incluidas en el anteproyecto tras su paso por el Consejo de Estado.

 

Este aumento de las participaciones de las antiguas cajas en los bancos se podrá materializar a través de los fondos de reserva, según ha explicado el ministro de Economía, Luis de Guindos, quien ha calificado el cambio como "razonable" para garantizar la solvencia y permitir la "independencia" de las entidades.

 

Otras de las modificaciones del anteproyecto tiene que ver con la política de dividendos, pues deberá ser aprobada por el 66% de los accionistas con derechos de voto, frente al 75% contemplado anteriormente.

 

No obstante, el proyecto mantiene la incompatibilidad entre los patronos de las fundaciones y el consejo de administración de los bancos. "No podrán ser las mismas personas, un tema importante para la independencia de las entidades", ha señalado De Guindos.

 

MEJORA DE LA PROFESIONALIDAD

 

"Se quiere mejorar la profesionalidad de los órganos de gobierno y garantiza la independencia del consejo de los poderes públicos", ha asegurado De Guindos en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros.

 

Tras su aprobación por el Consejo de Ministros, la nueva norma sobre las cajas entra en tramitación parlamentaria.

 

"Se va completando la reforma financiera y se da cumplimiento al MoU suscrito con Bruselas", ha enfatizado la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, quien ha considerado la nueva ley como un paso "clave" para la recuperación de la economía.

 

DEVOLVER A LAS CAJAS A SUS ORÍGENES

 

Tanto la vicepresidenta como el ministro han puesto en valor que esta norma pretende devolver al sector a sus orígenes y busca que las cajas que actualmente desarrollan sus actuaciones en régimen de ejercicio indirecto, así como las cajas que tengan un volumen superior a los límites previstos en la norma, se transformen en fundaciones.

 

En concreto, deberán transformarse en fundaciones aquellas que mantengan una participación en una entidad de crédito que alcance de forma directa o indirecta al menos un 10% del capital o de los derechos de voto de la entidad, o que le permita nombrar o destituir a  algún miembro de su órgano de administración.

 

El Gobierno aprobó el pasado 3 de mayo el anteproyecto de ley. En aquella ocasión, el ministro de Economía, Luis de Guindos, confirmó que "no hay fecha" para que las antiguas cajas de ahorros reduzcan sus posiciones de control en los bancos a los que dieron lugar. De este modo, las fundaciones bancarias podrán reducir progresivamente su participación, lo que permitirá culminar el proceso de reestructuración del sector financiero en un periodo de tiempo razonable.