"Las 9.500 solicitudes de la PAC de Ávila no representan avance en la profesionalidad del sector"

UPA-COAG de ÁVILA considera que el dato de las 9.500 PAC que previsiblemente se han presentado en la provincia de Ávila  en el 2014, en vez de las 10.294 del año 2013, no representa por sí solo ningún avance positivo en la profesionalidad del sector, tal y como ha declarado la consejera de Agricultura en las últimas horas.

Esta organización no comparte la satisfacción  de la Consejería porque se haya reducido a nivel de Castilla y León un  4 % el número de solicitudes PAC respecto al 2013, puesto que "este dato no significa ni mucho menos que los beneficiarios sean perceptores ligados a quienes trabajan directamente en el campo y a quienes crean empleo".

 

Para La Alianza UPA-COAG lo que sí representa este dato "es que la reforma aprobada  por el Ministerio de Agricultura consolida a la agricultura de sofá y al absentista impidiendo el relevo generacional del campo".

 

"En este sentido, nos volvemos a remitir a la definición de agricultor activo que acordamos tanto las organizaciones agrarias, como la Consejería de Agricultura y las cooperativas. De haberse recogido ésta en la aplicación de la reforma se hubiera permitido, entre otras cosas, dejar tierras disponibles para la incorporación de jóvenes, y que los profesionales agrarios pudieran dimensionar convenientemente las explotaciones para hacerlas más rentables y competitivas, avanzando en el modelo social agrario de la explotación familiar".

 

"El hecho de que actualmente apenas haya 42.000 agricultores y ganaderos en Castilla y León que cotizan a la seguridad social agraria, y sin embargo sean 90.000 los perceptores de ayudas agrarias, visualiza bien a las claras el nivel de profesionalidad de los perceptores de la PAC en nuestra comunidad autónoma, cuestión ésta que se puede extrapolar a lo que ocurre en el resto del país".

 

"Los datos facilitados por la Consejería de Agricultura lo único que corroboran es que el reparto de los pagos compensatorios se realizan sin criterio alguno, si lo que se busca es garantizar el futuro profesional del sector y el futuro de las explotaciones familiares, ignorando la trayectoria seguida por otros países de referencia como es Francia".