La última cuita de los 'Rasca y Pica' de la política salmantina

Virginia Carrera y Alfonso Fernández Mañueco.

Pase lo que pase, Virginia Carrera y Fernández Mañueco siempre tienen algo que reprocharse.

Se podría decir que se llevan como el perro y el gato, pero lo de Alfonso Fernández Mañueco y la portavoz de Ganemos, Virginia Carrera, es una antipatía como pocas se han visto, al menos, en el Ayuntamiento de Salamanca. Sólo se parece un poco a la animadversión que se profesaron durante años Fernando Pablos y Julián Lanzarote, aunque a decir verdad la indiferencia con que el exalcalde trataba al líder de la oposición fue siempre mucho más hiriente que cualquier acusación del socialista. Desde entonces, no se había vuelto a ver un nivel tan alto (y tan insistente) de hostilidad entre dos miembros de la corporación, al menos, este rumorista no lo recuerda.

 

La última ha sido la negativa del alcalde a una 'inocente' propuesta de Ganemos (nótese la ironía), iluminar la Plaza Mayor con los colores de la República el próximo día 14 de abril. El rechazo, cuentan los rumoristas de este rumorista, ha sido tajante en la junta de portavoces y se ha acrecentado después, donde un desabrido Fernández Mañueco ha tirado de artillería para machacar: nota de prensa del Ayuntamiento y post en su perfil personal de Facebook... sólo le ha faltado un tweet y discutirlo en el pleno (todo se andará).

 

La realidad es que esta vez ha sido por un quítame allá unas luces, pero podría haber sido cualquier cosa... porque el catálogo es interminable. En junta de portavoces, en el pleno, en la investidura, en reuniones... no hay lugar en el que no se haya producido un desencuentro, generalmente, sonoro entre el primer edil y la portavoz del grupo municipal Ganemos. Y en variedad de temas: una pancarta, una camiseta reivindicativa, temas de mujer, de refugiados... A Carrera le encanta recordarle al alcalde lo mucho que atenta contra los derechos fundamentales o lo poco que le va el diálogo 'de verdad', y a Fernández Mañueco le gusta dejar en evidencia a Carrera cuando se confunde con el sentido del voto en el pleno o se salta algo de lo acordado en junta de portavoces, con un gesto de fastidio muy evidente.

 

Han discutido por todo, y por lo general con un tono agrio: no se caen bien y no lo disimulan. Ninguno de los dos.  Son los 'Rasca y Pica' de la política local, el ratón y el gato de 'Los Simpson' que disfrutan haciéndose 'pupa' de la buena, aunque en el toma y daca no se sabe quién de nuestros dos protagonistas 'cobra' más. En la ficción, sí: siempre recibe más el gato (que cada cual adjudique los papeles). Lo importante es que, pase lo que pase, Carrera y Fernández Mañueco siempre tienen un motivo para sacudirse, en cada capítulo. Ahí queda el paralelismo.