La tecnología trastoca la percepción del paso del tiempo

El uso de cualquier tipo de tecnología altera la percepción del tiempo en las personas, según se desprende de un estudio realizado por la Universidad James Cook (Australia), sobre las sociedades en la nueva Era Digital.

El desarrollo tecnológico ha traído consigo cambios en la productividad y en los hábitos de ocio que han vuelto a la sociedad más eficiente, pero también más sedentaria. Además, la expansión de los ordenadores, tabletas o teléfonos inteligentes, junto con Internet, ha generado variaciones en el procesamiento de la información y en la ejecución de actividades, datos en los que se basa un estudio realizado por la Universidad James Cook (Australia), sobre las sociedades en la nueva Era Digital.

 

El artículo publicado al respecto concluye con que el uso continuado o constante de los medios tecnológicos provoca una sensación en las personas de que el tiempo pasa a un ritmo diferente del real, alterando la percepción del concepto en la gente.

 

"He encontrado algunas indicaciones de que, en las sociedades tecnocéntricas, la interacción con la tecnología ha aumentado algún tipo de "marcapasos" entre nosotros. A la vez que nos puede ayudar a trabajar más rápido, la tecnología también nos hace sentir más presionados por el tiempo. A la vez que la velocidad del ritmo de vida aumenta, la sensación subjetiva de tener tiempo libre o disponible disminuye, causando una sensación de estrés dentro del individuo", explica la líder del proyecto de investigación, la doctora Aoife McLouglin, en el escrito publicado en la página web de la propia universidad.     

 

Además, también afirma que están trabajando en descubrir qué tipo de elementos interfieren o influyen en ese desfase temporal para poder reducir su rango de efecto lo máximo posible.

 

El hecho de poder hacer las cosas más rápido gracias a la tecnología está provocando que la gente quiera realizar más en el mismo periodo de tiempo que antes empleaba en una o unas pocas, algo que deriva en ese estrés que hace que se diluyan los beneficios que los ordenadores, por ejemplo, han traído consigo en el ámbito de la eficacia.

 

La doctora aconseja apagar todos los aparatos electrónicos cada vez que una persona se sienta estresada y necesite desconectar. "Lo que estoy argumentando es que hay una base cognitiva cuantificable para este consejo en lugar de simplemente hablar de dar un paso hacia el pasado", añade en sus declaraciones.