La subida del IVA de septiembre obligará a pagar unos 470 euros más al año a cada familia

El impuesto que grava el consumo se introdujo en España en 1986 con un 12%, lejos del 21% actual que ha anunciado el Gobierno

A no ser que los comerciantes decidan asumir la subida del IVA como han anunciado ya algunos, las familias medias españolas  tendrán que gastar 470 euros más al año a partir del 1 de septiembre, momento en el que entrará en vigor esta nueva medida anunciada por el Gobierno.

Este gasto ‘extra’ puede suponer un nuevo retroceso para el consumo, como ya sucedió en 2010 cuando el IVA pasó del  16 al 18 por ciento.

Según un estudio realizado por la OCU basado en la encuesta sobre presupuestos familiares del INE, la mayor subida del IVA por año será en transporte (90 euros de diferencia), seguida por el ocio, espectáculos y cultura (62 euros) y por los alimentos y bebidas no alcohólicas (54 euros).

Y es que el nuevo IVA golpea especialmente a algunos materiales escolares como la plastilina, las témperas o las cartulinas, que pasan del tipo superreducido al general, con lo que sufrirán una subida de 17 puntos en el IVA. Sin embargo, los libros de texto permanecen en el tipo superreducido (no sube su IVA) y los 4 pilares del buen estuche (lápices, gomas, pegamentos y tijeras) permanecen en el tipo general (su IVA sube 3 puntos).

Otros de los sectores más castigados son la cultura, funerarias, peluquerías, gimnasios, dentistas y venta de flores, ya que hasta ahora tributaban con tipo reducido y a partir de septiembre lo harán con el tipo general. Esto supone una subida de 13 puntos de IVA.

En cambio, la mayor parte de las facturas van a subir 3 puntos (del 18 al 21%), como la luz, el gas, el teléfono o internet. También es el tipo de IVA general el que afecta a la ropa, el calzado, los juguetes, los cosméticos, los electrodomésticos, los coches, el tabaco y el alcohol.

Un 2% de subida se aplicará a los productos con IVA reducido (que pasa del 8 al 10%). Algunos de estos son los productos de alimentación a los que no se aplica el tipo superreducido como la carne, el pescado, el azúcar, las galletas, los refrescos o los aceites. También se ven afectados por esta subida el agua, la hostelería, el transporte, las gafas graduadas, los suplementos dietéticos, el material sanitario o los museos y bibliotecas.

Por último la reforma del IVA no toca a algunos y bienes servicios que estaban exentos de este impuesto (como la enseñanza y los servicios médicos) y deja igual el tipo superreducido del 4% que afecta a los productos básicos de alimentación, los libros, periódicos y revistas, los medicamentos o la compra y alquiler con opción a compra de viviendas de protección oficial.