La subdelegación del Gobierno en Ávila dona 2.000 kilos de alimentos para 120 familias necesitadas

La Subdelegación del Gobierno en Ávila ha entregado este lunes a la parroquia del Inmaculado Corazón de María cerca de 2.000 kilos de alimentos no perecederos, donados por los propios funcionarios, que serán distribuidos por la Cáritas Parroquial del ICM entre cerca de 120 familias necesitadas de la capital

En torno a 120 familias abulenses con dificultades verán paliadas en cierta manera sus penurias estas navidades gracias a la donación de alimentos realizada por los funcionarios de la Administración General del Estado, que han recogido en todas las dependencias abulenses cerca de 2.000 kilos de alimentos no perecederos, algo más que el pasado año.

 

Los alimentos han sido este lunes entregados a la parroquia del Inmaculado Corazón de María, que los distribuirá en los próximos días a través de Cáritas Parroquial. Se han recogido alimentos y aportaciones económicas con las que se han comprado más alimentos destinados a las familias necesitadas de esta parroquia

 

El subdelagado del Gobierno en Ávila, José Luis Rivas, ha querido agradecer el esfuerzo de los funcionarios "que han permitido que muchas familias en una situación difícil tengan algo que llevarse a la boca en estas fechas tan señaladas".

 

Rivas ha aprovechado la ocasión para felicitar las navidades a todas las familias abulenses y desear "que el año que viene tengamos esperanza para que todo esto se vaya solucionando de la mejor manera".

 

El párroco del ICM, Sebastián Gil, ha destacado que la Cáritas Parroquial atendió el año pasado a 90 familias que este año se han visto incrementadas hasta las 120. De igual manera ha señalado que, aunque la mayoría pertenecen al colectivo inmigrante, cada vez hay más familas españolas con dificultades.

 

Sebastián Gil ha explicado que a través de la parroquia se proporciona ayudas a estas familias que van desde alimentos, como en este caso, hasta el pago de los recibos del alquiler, el agua o el gas, aunque ha indicado que se les proporciona sobre todo "ayuda psicológica, escucharles y compartir con ellos su sufrimiento".