La sombra de 'Gürtel' también planea sobre el Parque Empresarial de Las Malotas

imagen del hotel 'El Algarrobico', construido por Azata en plena costa virgen almeriense

Entre los propietarios de los terrenos se encuentran la empresa y el constructor que levantó 'El Algarrobico' y al que se ha relacionado con la rama madrileña de este entramado de corrupción política.

Las actividades de los empresarios implicados en el proyecto de urbanización de Las Malotas, en el que pese a la repulsa general en la ciudad parece estar empeñado el alcalde de Salamanca, Alfonso Fernández Mañueco, no dejan de deparar sorpresas. Hace unos días TRIBUNA publicaba las vinculaciones de algunos de estos propietarios de los terrenos con una de las tramas urbanísticas de corrupción más destacadas de la última década, como es el denominado ‘Caso Malaya’.

 

La empresa Área Logística Oeste S.L. se encuentra directamente relacionada a través de su entramado de sociedades con nombres que figuraron en el sumario, alguno de los cuales prestó declaración incluso en el procedimiento judicial. También publicaba este diario que entre los dueños de una buena porción de los terrenos se encontraba Pedro Díaz, el presidente de Gruposa, editora del periódico La Gaceta Regional de Salamanca, en este caso a través de otra empresa denominada Los Llanos de Valdelobos S.L.

 

(Fernández Mañueco y Pedro Díaz, en una comparecencia pública reciente. Foto: I.C:)

 

Pues bien, dentro del entramado societario de Área Logística Oeste S.L., aparece una empresa denominada Azata Patrimonio S.L., propiedad de José Domingo Rodríguez Losada. Este afamado constructor lo es, en gran parte, por haber desarrollado su labor e ingente patrimonio al abrigo del boom urbanístico en la localidad malagüeña de Marbella, epicentro de la operación Malaya.

Pero Rodríguez Losada es mucho más conocido por otras cuestiones relacionadas siempre con el ámbito urbanístico, en otros puntos del país. Así, AZATA del Sol, otra de sus empresas, fue la promotora del macrohotel denominado El Algarrobico, que durante la última década ha sido fruto de una agria polémica urbanística y social en España, en el ámbito de la discusión de la Ley de Costas y de la invasión del litoral español por la burbuja inmobiliaria.

 

Finalmente, el hotel levantado en la playa de Carboneras, en pleno Cabo de Gata, cuya demolición fue solicitada por movimientos ecologistas y sociales durante más de una década, y que en algunos trámites judiciales llegó a ser  ‘indultado’ parcialmente, será demolido.

 

 

 

Con antecedentes como este, no es de extrañar que los tentáculos de Rodríguez Losada se hayan extendido por otros puntos de la geografía española. Entre ellos, y especialmente en los últimos años de la década pasada, en el conocido como ‘cinturón madrileño de la Gürtel’, integrado por los municipios de Majadahonda, Boadilla del Monte, Pozuelo, Arganda y Valdemoro, entre otros.

 

Su proyecto estrella en Boadilla del Monte, cuyo alcalde Arturo González Panero es uno de los primeros imputados en la rama madrileña del caso Gürtel y tuvo que dimitir de su cargo e ingresar en prisión, fue la urbanización de lujo denominada inicialmente ‘La Alcazaba de Boadilla’, que también levanto la repulsa social de diversos movimientos en el municipio al afectar su construcción al bosque mediterráneo que da precisamente nombre al municipio. La celeridad en su tramitación municipal y el aprovechamiento de algunos cambios normativos aplicados por el ayuntamiento madrileño que bordeaban la legalidad, alentaron la promoción de una urbanización de ‘altos vuelos’ y 219 chalets de lujo.

 

Curiosamente, el desarrollo del sector en el que se encontraba esta promoción fue promovido por el Ayuntamiento de Boadilla a través del mismo mecanismo urbanístico que el alcalde de Salamanca, Alfonso Fernández Mañueco, pretende hacer también efectivo en Las Malotas.

 

Por la documentación que en estos momentos sigue analizando TRIBUNA también se desprende que no es este el único vínculo existente entre los propietarios de Las Malotas y el entramado Gürtel, cuyo sumario aún sigue abierto, y así lo irá revelando este diario próximamente.

 

El SUEGRO DE UNA PROMESA 'FUGAZ' DEL PP

 

Se da la circunstancia de que José Domingo Rodríguez Losada fue en su día suegro de una de las grandes promesas del PP de aquellos años, Juan José Güemes, que se casó en primeras nupcias con la hija del constructor. En el segundo intento, Güemes formalizó matrimonio con la también diputada popular Andrea Fabra, hija del ínclito Carlos Fabra y conocida por su expresión grabada por las cámaras en el congreso “¡Que se jodan!”, en pleno anuncio de Rajoy de nuevos recortes a los desempleados por parte del Gobierno.

 

Juan José Güemes, que llegó a ser consejero del gobierno de Esperanza Aguirre en varias ocasiones y secretario general de Turismo pese a su juventud, pasó a la empresa privada en 2010, aduciendo ‘motivos personales’ y abandonó la política activa.