La Santa peregrinará a La Encarnación en la Fiesta de la Toma del Hábito

La imagen de Santa Teresa de Jesús de Gregorio Fernández peregrinará este domingo al Monasterio de la Encarnación coincidiendo con la efeméride de la Toma de Hábito. La fiesta se conmemorará el lunes con una solemne Eucaristía en este templo a las 18 horas.

En este año del V Centenario cobran aún mayor relevancia todas las celebraciones habituales que tengan que ver con la vida de Santa Teresa en esta tierra que la vio nacer. Tal es el caso de la Fiesta de la Toma de Hábito de Teresa, que conmemora la entrada de Teresa de Cepeda y Ahumada en el Convento de la Encarnación como hermana carmelita. Allí pasará gran parte de su vida, y de allí empiezan a surgir sus ideas para llevar a cabo una reforma de la orden del Carmelo.

 

De esta manera, el domingo 2 de noviembre, a las 13.30 horas, tendrá lugar un hecho histórico: se procederá al traslado en procesión de la imagen de Santa Teresa (de Gregorio Fernández) desde el Convento de la Santa hasta el Monasterio de la Encarnación. Si bien es cierto que no es la primera vez que esta imagen peregrina hasta dicho Convento, nunca antes se había trasladado coincidiendo con esta celebración tan especial.

 

El lunes 3 de noviembre en este mismo lugar, declarado por el Obispo de Ávila como uno de los 10 templos jubilares de la diócesis, se conmemorará dicha fiesta de la Toma de Hábito con una solemne Eucaristía a las 18 horas. Estará presidida por el Padre Miguel Márquez, provincial de Castilla de la Orden del Carmelo. Para honrar a la gran Santa abulense, la celebración contará con la música de la Escolanía del Valle de los Caídos. Una vez terminada la Santa Misa, se procederá al regreso de la imagen de Santa Teresa de nuevo a su casa natal, sobre las 20.30 horas.

 

HISTORIA DE LA FIESTA

Como cuenta Nicolás González, capellán de La Encarnación, esta fiesta de la Toma de Hábito de Santa Teresa se remonta a los años posteriores a su canonización, entre 1622 y 1630: “Introdujeron la fiesta de su santo hábito, que fue el día 2 de noviembre, y por la conmemoración de los difuntos se celebra el 3. Fue una manera de presencializar en la casa los momentos culminantes de la vida de la Madre Teresa”.

 

Se cuida al máximo cada detalle. Para ello, la comunidad de monjas contemplativas de La Encarnación reproduce fidedignamente este acontecimiento, con las mismas ceremonias con que se hiciera el 2 de noviembre de 1536: la misma procesión, las mismas rúbricas, Misa, sermón, hasta los mismos padrinos.