La Santa abulense, vivió su relación de amor, en términos de reciprocidad y goce

Encuentro Teresiano CITeS

Los Escritos Breves de La Santa fueron ayer, en su primera parte de estudio el tema central que alimentaron la reflexión acerca de tres tópicos vitales: La vida espiritual con oración, discernimiento y acompañamiento; peculiaridades y contenido de dichos escritos y finalmente, el placer y el deseo en la experiencia orante.

Maximiliano Herráiz, “Vida espiritual y oración, discernimiento y acompañamiento” – inició su reflexión respondiendo a la pregunta ¿Qué cosa es tener vida espiritual y de oración? esto, parafraseando las indicaciones de la Doctora de la Iglesia, dijo: “La vida espiritual cristiana es conformarse a Jesús, haciéndose esclavo y servidor de todos. La oración, según nos define Teresa desde el principio, es tratar de amistad con quien sabemos nos ama;  para que sea verdadero el amor y que dure la amistad hanse de encontrar las condiciones”, que la nuestra sensual egocéntrica, se haga a la condición de Dios, amorosa. O, como escribe después en Camino,  “oración mental… es conocer estas verdades [quién es Dios, quién soy yo] y estudiar cómo haré que conforme con la suya”. Porque, la amistad es una relación estable, en el amor, con otra persona, Dios, “de quien nos sabemos amados”.  


Destacando los temas de Acompañamiento y discernimiento afirmó que “en las Cartas encontramos suficientes textos en los que la Doctora mística acompaña y discierne el proceso espiritual de algunas de las personas que se dirigen a ella en busca de consejo y orientación. De acompañada  y discernida, Teresa ha pasado a ser acompañante y discernidora”.


Rómulo Cuartas, “Los Escritos Breves en el concierto de la experiencia mística teresiana. Presentación panorámica. Peculiaridades y contenido”, fue la segunda conferencia de la mañana, aclarando que la denominación Escritos Breves se debe sobre todo a la extensión. “Se trata de un conjunto de opúsculos, cuadernillos, escritos sueltos, en su mayoría difíciles de datar y muy dispersos. Curiosamente nos encontramos en estos escritos breves con  los primeros y los últimos escritos íntimos de la Santa. Aunque de muchos de ellos no se conservan los autógrafos, no hay ninguna duda sobre su autenticidad… y de algunas de las poesías. Se consideran tales: Relaciones y Mercedes o Cuentas de Conciencia, Conceptos de amor de Dios o Meditación sobre los Cantares, Exclamaciones, Poesías, el Vejamen, Respuesta de un desafío, Constituciones, Modo de visitar los conventos. Aunque algunos editores incluyen en este grupo de los escritos breves las cartas teresianas, creemos que, si bien cada carta es breve, no lo es el epistolario que abarca cerca del cuarenta por ciento del volumen de las obras completas. De ahí que consideramos acertado el tratamiento autónomo que le hemos dado al Epistolario en este congreso, según su género propio, volumen e importancia”.


Cecilia Padvalskis, “Meditaciones sobre los Cantares: el placer y el deseo en la experiencia orante”, tercera y última intervención de la jornada. Padvalskis afirmó que “La experiencia mística es narrada por Teresa de Jesús como un proceso que ocupa, en definitiva, la vida entera de la persona. Las Meditaciones sobre los Cantares,  se refieren a la experiencia gozosa de un momento concreto de este camino, el matrimonio espiritual.”  Por otra parte, hizo ver cómo La Santa, con su atrevido comentario al Cantar de los Cantares, desde “el imaginario social instituido en la España del s. XVI, caracterizada por un alto grado de represión y violencia institucional, irrumpe la “imaginación radical” de Teresa creando, en la medida en que las vive y las enseña -muchas veces sin saberlo-, nuevas significaciones” poniendo “en tela de juicio buena parte del imaginario de la sociedad instituida. En efecto, Teresa, al igual que los otros místicos, respetando globalmente el lenguaje religioso recibido y permaneciendo en el interior mismo del sistema social, a través de las nuevas significaciones que crea, ataca radicalmente los postulados del mismo sistema histórico en que se halla integrada… Teresa, una mujer que opta por el celibato y por la maternidad, se nos muestra aquí como sujeto que busca y defiende su derecho a entender y vive una relación de amor, en términos de reciprocidad y goce, a pesar de tener como objeto a un Otro totalmente asimétrico. Un goce místico que poco parece tener que ver con aquel otro precipitado histórico del exilio de las mujeres de su cuerpo erótico. Quizás por eso Teresa, inconscientemente, claro está, haya elegido para contar su experiencia uno de los pocos poemas de amor en los que es la mujer la que tiene la iniciativa, y donde se subvierten los supuestos socioculturales, éticos y religiosos sobre la sexualidad, resignificando de esta forma el símbolo nupcial”.