La publicidad comercial y su relación con Salamanca en la nueva exposición temporal en el Museo del Comercio

La exposición se ha inaugurado hoy y estará abierta hasta el 19 de marzo

El concejal de Turismo, Julio López Revuelta, y el director del Museo del Comercio y la Industria, Miguel García Figuerola, han inaugurado esta mañana la exposición temporal Salamanca y lo salmantino en la publicidad comercial. La muestra, con entrada libre, permanecerá en el museo hasta el próximo día 19 de marzo.

Esta exposición intenta reflejar, a través de una selección de imágenes comerciales,  la forma gráfica en que, para el resto de España,  se percibe Salamanca. Los detalles que de ella se destacan, reiteradamente, sirven para definir unos arquetipos y esconden una manera de singularizarnos frente al resto de provincias.

 

Los trajes populares, el escudo heráldico, los edificios más emblemáticos de la historia de la ciudad se reiteran, con variantes, en las ilustraciones desde hace siglos. Son imágenes que se copian, primero grabadas, más tarde litografiadas y después reproducidas por nuevos medios de impresión hasta nuestros días, ampliándose el repertorio de arquetipos con el paso del tiempo.

 

Para esta exposición se han analizado casi dos centenares de documentos gráficos, entre los cuales se han seleccionado setenta y dos, que son los que figuran en catálogo. Se han recogido imágenes de Salamanca en distintos soportes: cromolitografías de regalo, cartelería publicitaria, tarjetas postales y de felicitación, libritos de fumar o menús conmemorativos  forman  el corpus de dicho catálogo y son las imágenes que se presentan en exposición.

 

Los documentos analizados y  expuestos no son más que una pequeña muestra del uso que la publicidad ha hecho y hace en la actualidad de Salamanca y lo singularmente salmantino.

 

Los trajes populares, sobre todo los femeninos, son protagonistas. La mujer ataviada según modos provinciales es el motivo  más utilizado por la publicidad a través del tiempo. El folclore y  la monumentalidad artística son los temas más manidos y resulta interesante analizar la forma en que se producen los distintos acercamientos que la ilustración con fines comerciales hace de ellos. Como apunte reseñable destaca el hecho de que la Plaza Mayor, al contrario de lo que ocurre hoy en día, no es la imagen más representativa de la monumentalidad salmantina en la publicidad comercial. Cromolitografías y postales publicitarias prefieren, a principios del siglo XX, el edificio histórico de la Universidad, las catedrales o la majestuosidad de San Esteban.

 

Esta exposición, así pues, pretende mostrar el uso que la publicidad española ha hecho de la imaginería tradicional y monumental con la que se identifica a la provincia salmantina. Se trata de una forma de arte y que, como tal, es expresión de una época cultural. Algunos de los ilustradores que han diseñado cromos o tarjetas postales se forjaron un nombre en el arte del momento que les tocó vivir; fueron artistas de renombre.

 

Un ejemplo de ello es Carlos Vázquez, cuya obra pictórica es utilizada por La Gloria para su cartelería publicitaria y también para tarjetas postales de regalo a clientes y favorecedores. La obra “La Suegra” forma parte de una serie de  la que  conocemos otros títulos de los que se sirvió la citada firma galletera como “La Hija pródiga”, “El ofertorio en Extremadura” o “El torero herido”. Temas todos ellos de sabor popular, tan del gusto de la época.

 

Acompañando la exposición se ha editado un catálogo, del que se han impreso 300 ejemplares. El texto es de las etnógrafas salmantinas Rosa Mª Lorenzo y  Marta Sánchez Marcos, que han colaborado desinteresadamente con el Museo del Comercio.