La primera fiesta taurina de la temporada por San Blas

Como ya es tradición, desde hace ya muchos años, en San Blas, frio invierno, comienza la temporada taurina en Candelada. Pero este año en nueva ubicación en la explanada del Centro de Tabaco con una plaza portátil

Tarde desapacible con nubes, viento y frio, lo que no fue suficiente para que unas tres cuartas partes de la plaza se llenaran para empezar el festejo con los toros de la vecina ganadería  de Don Fernando Peña para el primero de la terna, el madrileño Uceda Leal, que comenzó  su primer tercio con unos lances de capote con su estilo clásico, muy buenos. En su último tercio es donde desplegó todo su hacer ya que el toro, muy buen morfológicamente, pero no acababa de cuajar y es donde el maestro con su buen hacer sacó más de lo que el toro tenía, con tandas de pases bajos con la capa que era como el toro iba mejor, junto con molinetes y tandas al natural muy templados de muñeca y muy buenos, para matarle con una estocada tendida donde se llevó una gran voltereta y pateo con un pequeño varetazo en el muslo;  cogida aparatosa pero por suerte nada que lamentar. Al final se llevó una oreja para el primero de la terna.

 

En su cuarto toro y segundo de su lote le tocó  un toro negro bragao muy bien de hechuras, pero no de acciones, ya que unos buenos lances de capote para recibirle, porque después no se pudo sacar gran cosa ya que el toro no acompañaba. Destacar en la faena de muleta alguna tanda seguida que prácticamente el torero sacaba porque era el que lo ponía todo, ya que el astado no hacia juego y le costaba entrar a la capa. Faena corta casi de trámite que acabó con un pinchazo y una estocada certera para conseguir la segunda oreja de la tarde.

 

El segundo matador de la tarde, el maestro Cesar Jiménez,  podríamos decir que de la zona puesto que su finca esta en Candelada y aunque el maestro nació en Fuenlabrada su familia materna es de Poyales del Hoyo, además de ser el empresario de la Plaza.

 

Comenzó su faena del primer toro con unos pases muy templados con el capote, para recibir a su primero de la tarde con la capa de rodillas y hacer unos buenos lances, para después llevarse al astado a los medios donde con temple  hizo una gran faena por los dos pitones desplegando sus artes al natural  con algún molinete, el final un poco deslucido porque se levanto un viento fuerte, al entrar a matar pinchazo y estocada tendida con lo que tuvo que descabellar, recibió una oreja.

 

El segundo de su lote y quinto de la tarde fue como reza el dicho “no hay quinto malo”, puesto que al principio no fue muy allá entre otras cosas porque se dio la vuelta al volatín y parecía que estaba corto de fuerzas pero lo dio todo en el último tercio,  fue una gran faena del maestro César Jiménez que junto con la seriedad que le caracteriza hizo callar la música, para seguir su faena con un silencio sepulcral de toda la plaza en los medios descalzo como suele hacer con tandas de naturales, molinetes y lances a pies juntos, con una estocada hasta los gavilanes para cortar dos orejas al segundo de su lote.

 

Para finalizar la tarde el joven de Barajas, Alberto Lopez Simón,  vinculado a Candelada porque fue el primer ganador del Bolsín Villa de Candelada en su primera edición por lo que ya ha toreado en dicha localidad, ese año donde indultó a un toro, esto ya para el ha sido un buen talismán ya que ese mismo año fue el mejor novillero de la temporada para después tomar su alternativa en Sevilla de la mano del maestro Morante de la Puebla y Jose María Manzanares.

 

En el primero de su lote, al que recibió con unos lances muy templados de capote, para ir entrando en el tercio de banderillas, donde uno de los banderilleros David Peinado, candeledano, las puso en todo lo alto y recibió una gran ovación. En el último tercio el maestro Alberto  Lopez Simón hizo una gran faena a pies juntos toreando varios lances seguidos por delante y por detrás sin mover un pie del suelo, lances al natural y algún que otro molinete, recibió dos grandes volteretas donde se enmudeció la plaza porque el matador recibió un gran golpe en el pecho donde parecía lo peor, por suerte no fue nada solo un golpe que le dejo sin respiración y tras unos minutos recuperándose, volvió al ruedo para terminar su gran faena y matar al astado con una estocada tendida donde tuvo que hacer uso del descabello y cortar dos orejas.

 

Para acabar su faena, en el último de la tarde, un toro colorado y ojo perdiz donde desde el principio se vio que era más estampa que otra cosa, es donde un maestro demuestra su sabiduría al sacarle pases a pies juntos como suele hacer incluso de espaldas, tandas de naturales y algún molinete que otro, casi todo lo hizo el torero ya que ni el tiempo le acompañó al levantarse un fuerte viento y hacerle muy cuesta arriba la faena, que la terminó con una estocada delantera pero efectiva y cortó una oreja.

 

Los tres maestros salieron a hombros, destacar que  todos ellos pusieron más de su parte e hicieron que la tarde tuviera buenas faenas de capa y capote.

 

 Por la noche en varios rincones de Candeleda se hicieron luminarias de San Blas, al igual que ocurrió durante la noche del viernes con las luminarias de Las Candelas, donde la gente se reúne y comen dulces típicos junto con chorizos asados.

 

Para terminar las fiestas de San Blas hoy domingo procesión para llevar al santo a su Iglesia donde se subastan los Banzos y se reparten cuerdas para que según la tradición nos proteja de enfermedades. Es típico también comer las roscas de San Blas y comer chorizo puesto que es el día del chorizo donde se juntan las familias y los amigos, y se van de fiesta.