La primavera fue la cuarta más cálida en Castilla y León desde 1971 y la sexta más seca

Juan Pablo Álvarez, Antonio Martínez Bermejo y José Pablo Ortiz de Galisteo

El verano entrará con tormentas, aunque se prevé que sea "normal" en valores térmicos y pluviométricos.

La primavera que concluirá este sábado ha sido la cuarta más cálida en Castilla y León desde 1971 y la sexta más seca, con una temperatura media de 11,7 grados centígrados, y un 55,3 por ciento menos de precipitaciones que hace un año.


Así, la media térmica se situó 1,8 grados por encima de lo normal (9,9) y más de dos sobre la de 2013, que fue "fría" (con nueve grados de media). En cuanto a las precipitaciones, se registraron 89 litros por metro cuadrado (frente a los 199 de 2013), un 31 por ciento por debajo de lo habitual (130 litros por metro cuadrado).

Estos son los datos que ha facilitado este martes el delegado de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) en Castilla y León, José Pablo Ortiz de Galisteo, quien ha definido la estación que acaba como "muy cálida y muy seca", lo cual ha contrastado con el invierno "muy húmedo" que la ha precedido.

Ortiz de Galisteo ha confirmado que sólo las primaveras de 1997, 2006 y 2011 presentan registros térmicos medios superiores, al tiempo que ha añadido que "casi toda" la región se situó por encima de la media de temperaturas, con la salvedad de algunos puntos en el norte.

Asimismo, Ávila fue la capital más cálida esta primavera, con 2,8 grados de media más de lo habitual, seguida de Valladolid y Segovia (dos grados por encima de lo normal). A esto se suma la escasez de heladas, alrededor de un 50 por ciento menos de la media, con Zamora y Ponferrada como casos extremos, donde no se registró ninguna helada, y Valladolid, con tan sólo una, frente las cifras de entre cinco y doce días con heladas de otros años.

De acuerdo con esto, casi todas las jornadas tuvieron temperaturas máximas por encima de sus valores habituales, algo que no fue tan marcado en las mínimas, lo que genero una amplitud térmica pronunciada que llegó hasta los 22 grados en Peñafiel (Valladolid) el 17 de marzo.

A nivel de precipitaciones, la distribución fue muy irregular, de modo que, a pesar de su escasez, en León se recogió un uno por ciento más de agua de lo habitual, mientras que en Valladolid la primavera fue "extremadamente seca", con un 56 por ciento menos precipitaciones (52 litros por metro cuadrado frente a los 119 de lo normal). Así, la capital del Pisuerga se encontró con su tercera primavera más seca desde que hay registros, si bien en el punto de medición del aeropuerto ha sido la más seca certificada.

Todo esto ha provocado, a juicio del delegado territorial de la Aemet, que se haya consumido el superávit de agua acumulada tras un invierno muy húmedo, de manera que el balance hidrológico se ha compensado y actualmente está "sólo un poco por encima de lo normal".

VERANO

Por su parte, el verano entrará este sábado a las 12.51 horas y lo hará acompañado de tormentas, que desde el próximo martes podrán ser más intensas y acompañadas de rachas de vientos, de modo que hasta el final de junio habrá "algo más de precipitaciones" que en las semanas precedentes, con valores térmicos por encima de los 25 grados centígrados.

De esta forma se ha pronunciado el jefe de Predicciones de la Agencia en la Comunidad, Juan Pablo Álvarez, el cual ha puntualizado que tanto los valores térmicos como pluviométricos previstos para la estación estival serán "normales".

Junto a Álvarez y Ortiz de Galisteo ha participado el subdelegado del Gobierno en Valladolid, José Antonio Martínez Bermejo, quien ha hecho un llamamiento para extremar la precaución ante el riesgo de incendios derivado de la escasez de lluvias y ha advertido de que con cada fuego "se pierden muchas cosas y se arriesgan vidas humanas".