La primatóloga Jane Goodall firma una carta contra la declaración de Bien de Interés Cultural

Jane Goodall
La primatóloga Jane Goodall que ha estado de visita en España esta semana ha firmado una carta en la que se opone a la declaración de las corridas de toros como Bien de Interés Cultural y en la que señala que si ella fuera toro no querría formar parte "de ese espectáculo".
MADRID, 20 (EUROPA PRESS)



Goodall firmó la citada carta presentada por la plataforma 'La Tortura no es Cultura' al término de la Conferencia que ofreció con motivo de la entrega del I Premio Internacional de la Asociación Parlamentaria en Defensa de los Animales (APPDA) por su vida entregada al estudio y comportamiento de los chimpancés en África.

"A mí, Jane Goodall, me gustaría expresar mi rechazo a que la tauromaquia sea declarada Bien de Interés Cultural de España. Los toros son seres sintientes y esto está probado científicamente. Por lo tanto, un espectáculo público en el que a estos bellos animales se les atraviesa con arpones (banderillas), lanzas (la pica), espadas (estoque) y puñales (la puntilla), se les infringe un sangrado severo y se le mata públicamente mientras está consciente, no debería jamás ser declarado Patrimonio Cultural de un país", señala la carta.

Además, en la misiva, de su puño y letra la primatóloga añade que si ella fuera un toro, "no quisiera ser parte de este espectáculo".

La presidenta de la plataforma 'La Tortura no es Cultura', Marta Esteban ha destacado que la doctora Goodall es el "paradigma de la evolución que los seres humanos deben llevar a cabo con respecto a la relación con los animales": la constatación de que, como seres sintientes y hermanos de planeta, merecen una vida digna y libre de sufrimiento y debemos hacer lo necesario para asegurárselo".

"Tradición no es sinónimo de ética. Es hora de que tengamos una ley contra el maltrato animal que no excluya a ningún animal, por el sólo hecho de pertenecer otra especie. La excepción del toro en nuestra ley de protección animal es un atraso que no se sostiene en una sociedad coherente con un mínimo de valores éticos", ha concluido.