La preocupación por los políticos bate su récord y el paro, en cotas de hace 15 años

Casi el 80 por ciento teme perder su empleo y cerca de la mitad no tener dinero para mantener a su familia
Así lo pone de manifiesto el barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) hecho público ayer, en el que también la inquietud por el paro llega a máximos y se sitúa en cotas similares a las de hace 15 años. El trabajo de campo de este último barómetro del CIS se realizó entre los días 3 y 11 de mayo, coincidiendo con el arranque de la campaña electoral, pero antes de que el Movimiento 15 de mayo diera lugar a protestas por toda España en contra de la situación política. El sondeo se basa en 2.482 entrevistas personales realizadas en domicilios de 238 municipios de 49 provincias y tiene un margen de error de más/menos 2 por ciento. En concreto, el paro sigue en cabeza de los problemas nacionales con presencia en un 84,1 por ciento de los cuestionarios, mientras que la clase política, que es mencionada en el 22,1 por ciento de los sondeos se afianza en el tercer puesto. Entre ambas, los problemas económicos figuran con un 46,7 por ciento.

Los políticos, tercer problema de España
En vísperas de la proliferación de protestas de personas 'indignadas' por el funcionamiento de la democracia, la percepción de los políticos como una problema se ha anotado un nuevo récord histórico y suma ya 15 meses consecutivos como tercera preocupación nacional. Además, desde esa época en las encuestas del CIS el primer puesto de esta lista lo ocupaban alternativamente el terrorismo y el paro, pero desde hace cinco años y medio el desempleo repite en la cúspide barómetro tras barómetro. El CIS preguntó en esta ocasión también por las cosas que más temen los españoles y, en consonancia, con los principales problemas tanto objetivos como subjetivos queda claro que lo que más miedo da (al 35,5 por ciento) es quedarse sin dinero para atender sus necesidades básicas y las de su familia, mientras que el 32 por ciento teme quedarse en paro o que lo haga algún familiar.