La preocupación por el paro baja un punto pero crece el pesimismo por la economía

Desgobierno. La clase política vuelve al tercer puesto de la lista.
AGENCIAS

La preocupación de los españoles por el paro descendió levemente el pasado mes de febrero, anotándose un 81,8% de menciones, y cayendo un punto respecto a enero, un periodo en el que, por contra, aumentó el pesimismo sobre la situación económica, que es definida como “mala” o “muy mala” por el 78% de los entrevistados, seis puntos más que en el mes anterior, según se desprende del Barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) correspondiente al mes de enero hecho público ayer. Del mismo modo, la clase política y los partidos vuelve al tercer puesto de la lista de problemas, adelantando a la inmigración y al terrorismo.

La encuesta se basa en un total de 2.491 entrevistas personales y domiciliarias realizadas en 237 municipios de 48 provincias entre los días 5 y 14 de febrero, coincidiendo con la que se bautizó como la semana horribilis del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. En esas fechas el Ejecutivo lanzó su propuesta de elevar la edad de jubilación hasta los 67 años y aclaró que la idea de aumentar el periodo para el cómputo de las pensiones era sólo un ejemplo que había enviado a la Comisión Europea. El trabajo de campo para el estudio se inició un día después de un bajón de las bolsas y apenas tres días después de que se conociera que España había superado la barrera de los cuatro millones de parados.

Preocupan los políticos
Como segunda preocupación en el mes de enero la mayoría de los entrevistados mencionaron los problemas económicos en general, con un 47,8% de contestaciones. Después, aunque a mucha distancia respecto a los dos primeros problemas, se situaron la clase política y los partidos políticos, que, subieron casi dos puntos respecto a enero, con un 16,8% de alusiones, recuperaron el tercer puesto que habían alcanzado ya en noviembre y diciembre de 2009.

Por otro lado, nueve de cada diez españoles considera muy importante el conocimiento de un idioma extranjero, pero la mayoría ni lo estudia ni se ha sentido perjudicado en su trabajo o estudios por desconocer. Del escaso 8,3 por ciento de españoles que sí se esfuerza en este campo más del 68 por ciento se inclina por el inglés, el francés (7,8 por ciento), alemán (5,3), italiano (3,9) y portugués (2,4).