La práctica de la escalada reúne a casi un centenar de niños y jóvenes en el pabellón de San Antonio

Varios niños disfrutan de la escalada en las I Jornadas de Puertas Abiertas. / Foto: Antonio S. Sánchez
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El recinto abulense, que cuenta con instalaciones preparadas, acogió la I Jornada de Puertas Abiertas sobre Escalada, en la que los participantes pudieron practicar esta disciplina deportiva sobre dos superficies muy diferentes, rocódromo y boúlder, aprendiendo de técnicas y materiales para su correcto desarrollo.

El pabellón municipal de San Antonio ha acogido en la mañana del sábado la I Jornada de Puertas Abiertas sobre Escalada, organizadas por el Grupo de Montaña Almanzor y por la que han pasado casi un centenar de participantes, la mayoría de ellos niños, para conocer los secretos de este deporte sobre rocódromo y sobre boúlder.

 

Acompañando a los participantes ha estado un nutrido grupo de escaladores profesionales asociados al grupo, que se han encargado de ayudarlos colocándoles las cuerdas y los arneses o sujetando otras cuerdas con las que se mantenían en vilo para practicar la escalada. Su trabajo, además, ha sido el de darlos a conocer todo lo referente a las técnicas y los materiales para una correcta práctica de la escalada, de modo que se respeten las instalaciones y se eviten peligros.

 

El rocódromo ha estado más concurrido que el boúlder, ya que, según han explicado desde la organización, es más sencilla la práctica de este deporte sobre esa superficie, al ser más plana, lo que requiere un menor esfuerzo, además de que en el boúlder no contaban con cuerdas para ayudarles a subir, sino que han sido los propios monitores los encargados de sujetar a los participantes a la hora de hacer la escalada.

 

Estas primeras jornadas de puertas abiertas para poder llevarse a cabo han contado también con la participación del Ayuntamiento de Ávila, encargado del mantenimiento de las instalaciones, y de la Federación de Deportes de Montaña, Escalada y Senderismo de Castilla y León, y según han explicado, la idea que tienen es poder repetir la experiencia, pero aumentando su periodicidad, de modo que pudieran realizarse al menos unas tres veces al año, e incluso llevar la experiencia fuera, como ya hicieron en el paseo del Rastro.