La Policía detiene a una pareja que pretendía poner en práctica el timo del "Toco Mocho"

En lo que va de año, y sólo en Ávila capital, han sido denunciados doce hechos delictivos que obedecen a los anteriormente descritos, habiéndose realizado entre todos ellos una disposición de un total de 35.135 euros
Efectivos de la Brigada Provincial de Seguridad Ciudadana pertenecientes a la Comisaría Provincial de Ávila del Cuerpo Nacional de Policía, han detenido a una pareja como presuntos autores de un delito de estafa en grado de tentativa.
Todo se inició con la llamada de una mujer al teléfono de emergencias de la Policía Nacional 091, que alertaba de que una pareja de desconocidos le había propuesto intercambiar un boleto de lotería supuestamente premiado por 10.000 €.
Este simple relato ponía en alerta a las Fuerzas de Seguridad, ya que hacía suponer que un par de timadores de la conocida delincuencia tradicional estaban intentando encontrar una víctima para realizar el conocido en el argot policial como “Timo del Toco Mocho”.
Es una especialidad delictiva en la cual dos o más individuos consiguen convencer o más bien embaucar a la víctima para que les entregue una determinada cantidad de dinero a cambio de un boleto premiado de cualquier juego de azar (bonoloto, ONCE, lotería nacional…), alegando que el supuesto propietario del boleto premiado no puede cobrarlo con cualquier excusa, como su analfabetismo, situación irregular , etc.
La descripción de los presuntos autores ofrecida por la señora fue comunicada inmediatamente a todas las patrullas policiales, siendo localizados momentos después en las inmediaciones de la Plaza Santa Ana de la capital abulense.
Los detenidos, identificados como C.S.M. de 37 años y J.J.M.P. de 35 años, que han sido puestos a disposición judicial, contaban con numerosos antecedentes policiales de diversas plantillas repartidas por todo el territorio nacional por hechos similares, además de tener vigentes varias Requisitorias judiciales de diferentes juzgados.
Según ha informado la Policía, estos delincuentes itinerantes son especialistas del “timo”, una variedad de la estafa dentro de los delitos no violentos, que proporciona por término medio un botín más elevado que los simples hurtos. Se trata de una estafa hábil, que se comete aprovechando la codicia y la candidez o buena fe de la víctima.
Por lo general suele ser realizado por dos o tres personas. La primera de ellas actúa como “gancho" con la víctima, haciendo creer que tiene sus facultades mentales disminuías o que es analfabeto, lo que  infunde en la víctima un sentimiento de protección y ayuda hacia el problema que le plantea (cobrar un boleto, deshacerse de un dinero etc). Cuando el contacto entre el “gancho" o "tonto” y la víctima se ha producido, aparece en escena otra persona, por lo general bien vestida y que infunde respeto y seriedad al acto. Aunque aparentemente no conoce de nada a los anteriores, actúa en  connivencia con el “tonto” y ambos tratan de embaucar a la víctima para que realice una disposición voluntaria de dinero, que por su elevada cuantía no porta encima sino que va a ser acompañada hasta su domicilio o al banco para realizar la extracción del capital del que se va a hacer entrega a cambio, supuestamente, de una cantidad mayor.
Además del Toco Mocho, existen otro tipo de timos que se ajustan a estos parámetros y que son utilizados indistintamente por este tipo de delincuencia. Uno de los más conocidos junto con el Toco Mocho, y que la filmografía española ha pasado a la historia, es el “Timo de la Estampita”, que consiste básicamente en el engaño a la víctima haciéndole creer que se le va a entregar una elevada cantidad de dinero por parte de un individuo que simula tener su capacidad intelectual disminuida y que no es consciente del valor de dicho dinero (simulando que son cromos que tiene repetidos).
Aunque estos timos parece que son bien conocidos por la sociedad, la estadística refleja todo lo contrario, ya que son diarias las difusiones policiales que a nivel nacional se realizan de hechos de esta naturaleza en todo el territorio nacional. En lo que va de año, y sólo en Ávila capital, han sido denunciados doce hechos delictivos que obedecen a los anteriormente descritos, habiéndose realizado entre todos ellos una disposición de un total de 35.135 euros