La Policía desaloja a una pareja encerrada en una sucursal bancaria de Ávila para pedir la dación en pago

La Policía Nacional tuvo que desalojar este martes la sucursal de Caja Duero/Caja España de las calle Duque de Alba de la capital después de que la pareja formada por Nieves y David, acompañados de al menos una veintena de activistas de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca de Ávila, protagonizaran un encierro de más de 5 horas para pedir la dación en pago de su hipoteca.

La Plataforma de Afectados por las Hipotecas de Ávila ha vuelto a acudir a "una de las entidades con más lastre acumulado en estafas financieras e hipotecarias de Ávila" como aseguran que es Caja Duero/Caja España (CEISS/Unicaja), que según afirman ha sido objeto de numerosas denuncias y reivindicaciones por parte de familias abulenses a causa de "productos tóxicos, cláusulas suelo o abusos en contratos hipotecarios.

 

Señalan que esta entidad, que presume de no haber desahuciado a nadie, "es curiosamente la entidad que más abusa de las cláusulas suelo", con gran cantidad de demandas que pesan sobre ella por parte de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca de Ávila.

 

En este sentido, la PAH quiere denunciar que esta entidad "lleva al desahucio" a la familia de Nieves y David, con tres niñas a su cargo, tras 3 años "peleando" con Caja Duero para conservar su vivienda.

 

Aseguran que "jamás se negaron a pagar, han intentado negociar con la entidad, reestructurar su deuda, incluso han solicitado por varias vías la dación en pago como saldo de su deuda. Pero el banco ha desoído sus peticiones, ni se han molestado en contestarles por escrito y, presos de una codicia sin escrúpulos, siguen adelante con la ejecución hipotecaria".

 

Este martes la PAH acompañó a Nieves y a David otra vez a la entidad, esperando una respuesta favorable para ambas partes, y volvieron a presentar, por cuarta vez, la dación en pago. La respuesta, "que no sólo ha sido rápida y sin anestesia, sino que ha rayado el esperpento, la soberbia y una vez más, el lenguaje tan poco ético como el económico", ha sido que Caja Duero sigue adelante con la ejecución hipotecaria a sabiendas de que hay 3 menores de edad en riesgo, aunque al parecer se niega a comunicarlo por escrito a los afectados.

 

La noticia ha sido recibida con rabia e indignación por los afectados directos y por los miembros de la plataforma, quienes han señalado que "con este acoso y derribo se vuelve a demostrar que la Constitución Española se convierte en papel mojado, cuando los bancos mandan el Gobierno obedece y a la clase trabajadora se la despoja de todo derecho constitucional".

 

Tras cinco horas y media de encierro en la sucursal, al menos una veintena de activistas de la PAH han acompañado a Nieves y a David hasta el desalojo de la entidad por parte de la Policía Nacional.