La Plataforma por la Educación pública se opone a prueba de evaluación de 3º de primaria

La Plataforma por la Educación pública de Ávila ha manifestado su oposición a la realización de la prueba de evaluación de 3º de primaria, que está prevista para los días 26 y 27 de mayo en todos los centros educativo de la comunidad de Castilla y León.

La Plataforma por la Educación pública de Ávila manifiesta su oposición a la realización de la prueba de evaluación de 3º de primaria, que está prevista para los días 26 y 27 de mayo en todos los centros educativos sostenidos con fondos públicos de la comunidad de Castilla y León.

 

Entre los motivos para estar en contra de esta prueba la Plataforma expone los siguientes  los siguientes:

 

La LOMCE confunde la evaluación del sistema educativo con medir los resultados en una prueba estandarizada al alumnado, cuando en realidad se debería valorar el sistema educativo en su conjunto: evaluación de los docentes, de los centros y las administraciones.


 
Es una prueba innecesaria. Los Centros disponen actualmente de suficientes indicadores para valorar satisfactoriamente el progreso del alumnado, por lo que esta evaluación es claro ejemplo de desconfianza hacia el trabajo del profesorado.

 

Incentiva la competitividad en lugar de la cooperación. En el caso de las evaluaciones finales de etapa, los resultados podrán publicarse creando un ranking de  centros y la clasificación de los alumnos en función de una nota de examen. Si la función de esta prueba es es medir el grado de progreso del alumnado para detectar problemas de aprendizaje, ¿por qué el resultado tiene que incorporarse obligatoriamente al expediente académico del alumno y alumna?

 

Discrimina al alumnado con necesidades específicas de apoyo y de compensación educativa. Estos alumnos y alumnas tendrán que realizar la misma prueba que el resto, quedando relegados al fracaso por no poder progresar en la enseñanza, ni titular. Esto evidencia que este sistema utiliza la evaluación para dar amparo legal a la exclusión de determinado alumnado.

 

Hace recaer solamente sobre el profesorado la responsabilidad de los resultados, sin tener en cuenta otras variables, y la tarea de aplicar soluciones. Desentendiéndose la Administración de su obligación de compensar las desigualdades socioeducativas destinando más recursos humanos y económicos a los centros que lo necesiten.

 

No mantiene coherencia en todas las áreas al centrarse en las de de matemáticas y lengua, olvidando el carácter integral de la educación. La educación debería formar ciudadanos creativos, críticos y participativos.