La pena y el dolor compartido llenan la Catedral de Ávila

A las siete de la tarde comenzaba el funeral por las víctimas del accidente de autobús que cubría la ruta Serranillos-Ávila y que el destino quiso que no llegará a su destino a las nueve de la mañana como hacía todos los días. Por el camino quedaron truncadas las vidas de nueve de los pasajeros, y otras veintidós personas resultaron heridas de diferente consideración. Hoy familiares y amigos han estado acompañados en la Catedral del Salvador de Ávila para ayudarles a superar este trance

El obispo de Ávila, Jesús García Burillo, ha oficiado un funeral acompañado por el Arzobispo de Valladolid, Ricardo Blázquez y por el Obispo de Benín; además, de los párrocos de las localidades de procedencia de las víctimas del accidente, y de otros sacerdotes que han querido sumarse a esta misa de duelo.

 

La Catedral de El Salvador estaba llena pero el silencio cortaba la respiración, la emoción y el dolor marcaron el comienzo de la homilía, en la que el García Burillo recordó la humildad y sencillez de las personas que perdieron la vida en Tornadizo “encontrando una vía de muerte” en vez de esperanza como dijo el Papa Francisco en la carta remitida el mismo día del accidente.

 

La curva del puerto de la Paramera cambio no sólo sus vidas sino la de los vecinos de sus pueblos, y de todos los que allí se acercaron (médicos y enfermeras que atendieron a los heridos, bomberos y Guardia Civil, periodistas y políticos), porque por desgracia ese día Ávila fue el centro de todas las miradas.

 

El Obispo de Ávila quiso marcar en su homilía tres momentos que pueden ayudar en a los familiares en estos momentos. El primero de ellos es el silencio, porque “hay momentos en los que no sabemos que decir” para consolar a las personas que han sufrido una gran pérdida, pero a los que puede ayudar nuestra compañía.

 

El segundo momento es el sentimiento que nace del amor “y Jesucristo no los demostró dando su vida por nosotros”; y el tercero es la resurrección “y ese también es el destino de las personas que murieron en la Paramera”.  

 

Además, de los familiares y amigos y de personas anónimas que han querido acercarse a la Catedral muchas han sido las autoridades que han querido estar al lado de los que más están sufriendo en estos momentos. Entre ellos podemos destacar al Presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera y la Presidenta de las Cortes de Castilla y León, María Josefa García Cirac, la Consejera de Cultura de la Junta de Castilla y León, Alicia García, natural de Ávila, y al Consejero de Fomento y Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León, Antonio Silván, y el Delegado de la Junta de Castilla y León en Avila, Francisco José Sánchez, y los procuradores en cortes por la provincia de Ávila.

 

En cuanto autoridades en representación del Gobierno central se encontraban el Subsecretario de Estado de Interior, Luis Aguilera, la Directora General de Tráfico, María Seguí Gómez, el General de la agrupación de Tráfico de la Guardia Civil, Antonio Dichas, el Delegado del Gobierno en Castilla y León, D. Ramiro Ruiz Medrano, y el Subdelegado del Gobierno en Ávila: D. José Luis Rivas

 

Entre las autoridades locales estaban el Alcalde de Ávila y los 13 concejales del Partido Popular, además de los representantes de todos los partidos políticos de la oposición. El Presidente de la Diputación de Ávila, Agustín González.

 

Por parte del PP asistieron Antolín Sanz, Presidente del partido en Ávila y Senador, además del resto de senadores y diputados por la provincia de Ávila del PP, entre ellos Sebastián González, Carmen Aragón, Pablo Casado.

 

Por parte del PSOE acudieron Óscar López, Secretario de Organización Nacional y portavoz del grupo socialista en las Cortes de CyL, Julio Villarrubia, secretario general del PSOE de CyL, Pedro José Muñoz, presidente del partido en Ávila y Tomás Blanco, secretario general.