La pasarela del hospital, 'k.o' en una semana

La pasarela 'inaugurada' el pasado sábado ya no era accesible al público ayer, jueves.

No ha durado ni 7 días. Casi una decena de políticos y cargos públicos sacándose la foto y dando por superado el retraso de las obras del Hospital de Salamanca, y ayer la pasarela de acceso a personas con movilidad reducida al recinto lucía como se muestra: clausurada...

Hace escasas dos semanas una imagen de 6 políticos 'inaugurando' una rotonda de apenas 3 metros de diámetro en un municipio granadino daba la vuelta a España a través de la red, dando claro ejemplo de la 'fotitis' que afecta a gran parte del estamento político de este país, que dedica tiempo y recursos a su lucimiento personal en eventos que rozan el ridículo.

 

A Salamanca no debió llegar claro el mensaje, porque el sábado pasado el alcalde de la ciudad, Alfonso Fernández Mañueco, acompañado del delegado territorial de la Junta, Bienvenido Mena, y un nutrido grupo de otros cargos públicos y funcionariales, convocaban a la prensa para, aprovechando la terminación de una pasarela para personas con movilidad reducida que da acceso al Hospital de Salamanca, lanzar el mensaje de que el retraso en las obras del centro podía considerarse ya cosa del pasado. El escenario era idóneo para lucir traje y sonrisa, paseando con denuedo por los escasos 30 metros de la citada pasarela. Una más de esas fotos para la posteridad... o para la nada...

 

Lo malo es que ayer, jueves, la pasarela de marras presentaba el aspecto que se muestra en la foto. Clausurada al público por razones desconocidas, que quizá respondan a las habituales prisas por justificar la foto del político de turno terminando 'cara al público' determinadas obras que nunca parecen estar terminadas del todo. Esperamos que esto no sea un augurio de cual va a ser la evolución del resto de los trabajos en el Complejo Hospitalario salmantino. Y que cuando allá por 2019 esté totalmente terminado, no tengamos que vivir episodios semejantes que harían sonrojar a cualquiera... que no padezca de 'fotitis', claro.