La Medicina, el gran reto para los investigadores de ADN

José Antonio Lorente

El gran reto que se plantea a los investigadores que trabajan con ADN se encuentra en la Medicina, por encima de las áreas histórica o de identificación de personas, según ha afirmado este miércoles el doctor José Antonio Lorente, uno de los mayores expertos en ADN del mundo, que ha ofrecido una conferencia en Ávila, en el marco de los XXV Cursos de la UNED.

José Antonio Lorente repasó en la tarde de ayer tres áreas en las que un mismo ADN puede utilizarse, como son los contextos de la investigación policial, la investigación médica y el cáncer, así como el de la historia, en casos como la identificación de los restos de Cristóbal Colón o Blanca de Navarra.

 

El también director del GENYO, el centro de Genómica y Oncología, incidió, en el caso del contexto médico, en que los especialistas conocen en la actualidad “un diez por ciento de lo que realmente la Medicina necesitaría saber para prevenir y tratar de manera más adecuada una enfermedad”.

 

“Hay que avanzar mucho”, confesó, aunque confiaba en que en los próximos “diez o quince años”, el desarrollo de las especialidades “-ómicas”, como Genómica o Proteómica, hará que la Medicina del siglo XXI sea más exacta en lo que a efectividad de los tratamientos se refiere que en la actualidad.

 

En este sentido, admitió que en el campo médico hay “mucho más que avanzar” que en el área de la identificación genética o la investigación policial, porque la tecnología está “muy avanzada”, aunque “falta comprender cómo funcionan los genes e interaccionan entre sí”, de cara a su aprovechamiento médico.

 

Así, el GENYO, que cuenta con una plantilla de 140 personas y trabaja, sobre todo, en el proceso de la metástasis, que es la causa de muerte en “más del 80 por ciento” de los cánceres, se centra en trabajar con el ADN en el diagnóstico, el pronóstico y el tratamiento, aunque el reto es la prevención.

 

Fondos para investigación


En este marco, el recién nombrado director de la Estrategia de Innovación e Investigación 2014-2018 de la Consejería de Igualdad, Salud y Políticas Sociales de la Junta de Andalucía advirtió de la repercusión negativa que los recortes económicos en investigación pueden tener.

 

“Si la investigación en áreas como el cáncer contara con más fondos, llegaríamos a tener soluciones veinte veces antes de lo que las tendremos”, afirmó, para añadir que la inversión es “imprescindible”, aunque el porcentaje que se dedica a ella es “tan pequeño” que “los gobiernos tendrían que replantearse las cosas”.

 

Así, recordó que hay países, sobre todo de Iberoamérica o Asia, que “no sólo no han recortado, en crisis, en I+D, sino que han destinado más inversiones”.

 

Para el director del Laboratorio de Identificación Genética de la Universidad de Granada, por otra parte, en la investigación policial la tecnología es “muy potente” desde hace siete u ocho años, por lo que los trabajos con ADN, para ayudar a inculpar o exculpar a las personas, buscan rapidez.

 

El destino de 25 niños


Aunque, en este caso, la tecnología es “carísima”, el experto, que ha colaborado varios años con el FBI estadounidense, confiaba en que se abaratará, lo que permitirá una mayor accesibilidad, mientras se busca en obtener más cantidad de datos por un precio “relativamente económico”, además de conseguir otros datos de una persona, de modo que, partiendo de muestras mínimas como una gota de sangre, se pueda llegar a saber el color de piel, de pelo o de ojos de una persona.

 

La identificación de personas a partir de muestras de familiares, no obstante, ha permitido que España fuera, en los años 1999 – 2000, el “primer país del mundo” en poner en marcha un programa de identificación genética de personas desaparecidas, afirmó el director científico e impulsor del Programa ‘Fénix’, de Identificación Genética de Personas Desaparecidas, que ahora gestiona el Ministerio del Interior, pero que, en este tiempo, ha ayudado a realizar “más de 500 identificaciones”.

 

En la actualidad, este programa tiene un “hermano” en DNA-Prokids, impulsado por Lorente y que ya está implantado en 16 países, gracias a lo que se ha identificado a “más de 700 niños” y se han resuelto casos como el ocurrido cuando el terremoto de Haití, en el que, en Bolivia, aparecieron en el aeropuerto 25 niños con cinco adultos que afirmaban llevarlos de viaje cuando, en realidad, portaban pasaportes falsos.

 

Gracias al programa, se consiguió averiguar que, en un fin de semana, en Haití, habían desaparecido 71 niños de un campamento, por lo que se intentó localizar a los padres y, a través de muestras facilitadas por varios progenitores, se identificó a una veintena de menores, mientras que el resto fue dado en adopción.

 

De no ser así, el destino de veinte los niños que iban en ese viaje eran hoteles de lujo para explotación sexual en Brasil, mientras que los cinco restantes iban a ser adoptados, de forma ilegal, en Argentina.

 

Conferencias


El ciclo de conferencias programado por la UNED con motivo de los 25 años que cumplen sus Cursos de Verano concluirá este jueves con la intervención del empresario Carlos Falcó.

 

El ingeniero agrónomo abordará, a partir de las 19.30 horas, en el Auditorio del Palacio de los Serrano, de Ávila, y con entrada libre, ‘Cómo convertir un granel milenario en un lujo del siglo XXI’, en torno al aceite de oliva.