La mayoría política no encontró el acuerdo de Gobierno

Trato Ciudadano expone su punto de vista sobre la negociación para alcanzar un acuerdo de gobierno para el Ayuntamiento de Ávila.

LA MAYORÍA POLÍTICA NO ENCONTRÓ EL ACUERDO DE GOBIERNO

El encuentro de alianza, consecuencia de los previos diálogos bilaterales, entre las fuerzas políticas con representación municipal para formar una alternativa de gobierno, partía de la reflexión compartida por todos ellos de un doble mandato de los electores: la necesidad de renovación y cambio en la gestión municipal y la exigencia de que el acuerdo guiase la revitalización de la ciudad, que languidece y se consume en sí misma y respecto al entorno.


Sin ambas percepciones, no habría resultado posible reunir al sesenta por ciento de la representación política de la ciudad en un impulso que contaba con la ilusión por el cambio de la ciudadanía; el acontecimiento es que haya tenido lugar por primera vez. El fracaso, evidentemente,  es que se haya frustrado esa ilusión, lo que es directamente imputable a todos nosotros: los unos querían pero disentían, los otros tampoco fuimos capaces de convencer.


La peripecia de encuentro y de la negociación, deben enseñarnos que los maximalismos y la necesidad de imponerse al otro son, de partida, un fracaso anunciado. Comunicados a la prensa en busca de protagonismo y rédito (IU), sin fundamento en lo colectivo, o determinaciones incuestionables del responsable de la gestora del PSOE para imponer la alcaldía a sabiendas de su efecto, no han supuesto sino viejas y arteras formas de una lógica de acción política que pertenece a otras épocas y debe desaparecer. Quizá todo haya sido un miedo a la libertad y a saber ejercitarla con la responsabilidad esperable. Pero, el acuerdo hubiera sido posible, si en lugar de comenzar por discutir quién ocupa la alcaldía, como PSOE, IU y UPyD se empeñaron en imponer desde el primer momento, hubiéramos comenzado por poner en común las rutas de la nueva ciudad, en la que todos pensábamos. No fue posible, queremos no pensar que fue una operación premeditada.


Ahora, que la transparencia es una obligación convenida pero normalmente esquinada, aportamos nuestras notas de las reuniones https://drive.google.com/open?id=1sDjGiuNWxf9gdnQX1VP6fdV4jm10SuSSpexvLyrxXDA&authuser=0
para quien tenga la curiosidad de atenderlas. No obstante, siempre atenderemos a una versión más precisa y mejor documentada.


El reto formaba parte de un nuevo tiempo político, que ya es presente en todas partes, menos en Ávila. Aquí han prevalecido las artes arcaicas, las expectativas de conservar un lugar privilegiado como oposición -ahora que el PP está objetivamente disminuido- frente al compromiso de construir una ciudad diferente y acompasada al tiempo: una ciudad sencillamente normal y no acomplejada.


Nuestra autocrítica no puede servir para castigarnos, al fin y al cabo hemos iniciado un camino que indica las posibilidades del dialogo, en el que todo es posible, la legislatura será larga y prolija. Se ha intentado una alternativa para la ciudad, no una alternativa al PP ni contra el PP. Pero es posible que, esta vez, no todos los actores hayan entendido el compromiso del mandato de los electores.